
¿Lealtad a quién?
PACHUCA, Hgo., 1 de agosto del 2018.- El día de ayer supuestos militantes del partido Morena tomaron la sede del Congreso del Estado e hicieron destrozos, con motivo de la última sesión ordinaria de la LXIII Legislatura, bajo el argumento de que el ejecutivo estatal y la fracción priista pretendían restar facultades a los diputados electos.
El poder legislativo legalmente, y políticamente goza de las facultades de crear y modificar leyes hasta el último minuto del 31 de agosto, y a su vez el poder ejecutivo goza plenamente de los derechos que le otorga la Constitución en su relación con el Congreso.
Las acciones de los morenistas, donde destacaban los diputados electos, su dirigente estatal Abraham Mendoza, el próximo presidente de Morena en la entidad, Damián Sosa, y Rafael Garnica, el virtual Coordinador de la próxima Legislatura, fueron difundidas por simpatizantes y terceros, la réplica en las redes sociales, provocó que se empezara a generar miedo en la población, al recordarles la similitud de las acciones con las de hace varias décadas por parte de las hordas de porros que ingresaron por la fuerza y quemaron el edificio de la Presidencia Municipal de Tulancingo. Ante la información disponible en las redes, el desconcierto iba creciendo conforme se difundía información falsa por medio de Twitter y Whatsapp.
Los próximos legisladores se endosaron, incluso antes de que tomen posesión, la percepción de una bancada beligerante, que será obstáculo para que se concreten las diferentes políticas en favor de la ciudadanía. Y todo por el sueño de poder de un solo hombre, que está acostumbrado a recibir siempre algo a cambio. Las acciones emprendidas forman parte de una estrategia que busca posicionar al Estado como un ente represor, para alentar más protestas y polarizar la opinión ciudadana. Cuando solamente ante la irrupción violenta al recinto legislativo, la presidente del Congreso, la diputada por el distrito VII Mixquiahuala, en uso de sus facultades solicitó el auxilio de la fuerza pública con la finalidad de preservar la integridad de los legisladores presentes y de la sede legislativa. Porque en paz lo que se dice en paz no se manifestaban. Y que por cierto las acciones emprendidas ayer por esa ala de choque al interior de la futura bancada morenista, nada tiene que ver con López Obrador ni con las pasadas elecciones, sino que obedece únicamente a los intereses del hombre que ya tiene mucho tiempo dirigiendo los designios de la Universidad.
A los 17 diputados electos, nosotros como sociedad tendremos que exigirles mucho, porque desde ahora no están cumpliendo las responsabilidades que ellos tienen, no están representando los intereses de sus representados.