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¿Lealtad a quién?
La Tercer Columna
En esta entrega final haremos algunas reflexiones sobre las causas y efectos en la población en general derivado de que el sistema de salud continúa presentando señas de saturación e incapacidad operativa y de dotación de medicamentos.
La crisis en el sistema de salud mexicano no es algo nuevo. El sistema de salud mexicano ha lidiado con una serie de problemas que han llevado a una situación de saturación e incapacidad operativa en hospitales y clínicas, especialmente durante la pandemia de COVID-19. A pesar de los esfuerzos del personal médico y del gobierno, el sistema de salud mexicano continúa presentando estas señales de saturación e incapacidad operativa, así como de dotación de medicamentos, pero ¿por qué ha ocurrido esto y cuáles son las consecuencias? Para comenzar daremos algunas cifras que dan cuenta del panorama impactante y que trata de resumir las causas y consecuencias del fenómeno:
Según un estudio realizado por la Fundación Mexicana para la Salud, con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE),la falta de inversión en el sector salud tiene un costo económico anual de alrededor de 6.5% del PIB. Esto incluye el costo de la atención médica inadecuada, así como la pérdida de productividad y el impacto en la economía en general. La falta de inversión en el sector salud también es un componente importante de la crisis en el sistema de salud mexicano. Según cifras de la Secretaría de Salud, el gasto público en salud representa solo el 2.5% del PIB, lo que significa una cifra muy por debajo del promedio de la OCDE.
Por otro lado cifras del Banco Mundial (BM), muestran que en México hay solo 1.4 médicos por cada 1,000 habitantes, lo que significa una cifra muy por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, que es de 2.7 médicos por cada 1,000 habitantes. La falta de personal médico es una de las principales causas de la incapacidad operativa del sistema de salud mexicano. Otro problema de gran relevancia es la falta de recursos materiales. En México, solo hay 1.4 camas de hospital por cada 1,000 habitantes, lo que significa que muchas personas no pueden recibir la atención médica que necesitan, especialmente en las zonas rurales. Según la Secretaría de Salud, el 23% de los hospitales públicos del país no tienen suficientes medicamentos para tratar a sus pacientes.
Los números son impactantes y muestran la gravedad de la situación en el sistema de salud mexicano. La falta de personal médico, camas de hospital, suministros médicos y medicamentos, así como la falta de inversión en el sector, son las principales causas de la crisis. Como vemos una de las principales causas de la crisis en el sistema de salud mexicano es la falta de inversión. Durante años, el presupuesto destinado al sector salud ha sido insuficiente para atender las necesidades de la población. El resultado de esta falta de inversión es la falta de recursos, tanto humanos como materiales, que son necesarios para brindar una atención de calidad a los pacientes. Las consecuencias de esta crisis son dramáticas. Pacientes que necesitan atención médica urgente a menudo tienen que esperar horas o incluso días para recibir atención. En algunos casos, los pacientes mueren mientras esperan atención médica debido a la falta de recursos. Además, la falta de medicamentos y suministros médicos ha llevado a una situación en la que los pacientes no pueden recibir el tratamiento que necesitan para recuperarse de sus enfermedades.
La crisis en el sistema de salud mexicano también tiene consecuencias económicas. Muchos pacientes se ven obligados a buscar atención médica en el sector privado, lo que puede ser costoso y difícil de pagar para muchas familias. Además, la falta de atención médica de calidad afecta la productividad y la calidad de vida de la población, lo que tiene un impacto negativo en la economía del país. Es responsabilidad de las autoridades y la sociedad en general trabajar juntos para abordar esta crisis y garantizar que todos los mexicanos tengan acceso a una atención médica de calidad y asequible.
Es necesario tomar medidas urgentes para abordar la crisis en el sistema de salud mexicano; invertir en el sector salud para mejorar la atención médica y garantizar el acceso a los recursos necesarios para brindar una atención de calidad, implementar medidas para prevenir y combatir la corrupción en el sector salud. Es necesario invertir en la formación de nuevos médicos y enfermeras, mejorar las condiciones laborales y salariales del personal médico existente, y aumentar el número de camas de hospital disponibles. También es fundamental garantizar el suministro de medicamentos y suministros médicos necesarios para brindar una atención de calidad a todos los pacientes.
Es evidente que se necesitan medidas urgentes para abordar la crisis en el sistema de salud mexicano. Las consecuencias son dramáticas, tanto desde un punto de vista humano como económico. La crisis en el sistema de salud mexicano es un problema complejo y multifacético que requiere la participación activa y comprometida de todas las partes involucradas. Solo a través de una acción concertada y sostenida se pueden abordar los problemas fundamentales que afectan la calidad de la atención médica y la salud de la población mexicana.
En conclusión, la crisis en el sistema de salud mexicano es una crisis humanitaria que afecta a millones de personas y tiene un impacto negativo en la economía del país. Es importante destacar que la crisis en el sistema de salud mexicano no es solo un problema del sector salud, sino también un problema social y político. Es necesario que las autoridades tomen medidas efectivas para prevenir y combatir la corrupción en el sector salud, así como para garantizar la transparencia y la rendición de cuentas en la gestión de los recursos públicos destinados a la salud. Además, es necesario aumentar la inversión en el sector salud para mejorar la infraestructura y la calidad de los servicios de salud. Esto incluye la inversión en tecnología médica, la construcción de nuevos hospitales y la mejora de los existentes, y el fortalecimiento de los programas de prevención y promoción de la salud.
“Con buena salud, todo es una fuente de placer; sin ella, ninguna cosa, sea lo que sea, es agradable. La salud es el elemento más importante en la felicidad humana” – Arthur Schopenhauer (1788 – 1860) filósofo alemán, ateo declarado y abanderado del pesimismo profundo. Nos saludamos en la próxima.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.