Palabras y juicios irredentes
PACHUCA, Hgo., 29 de septiembre de 2025.- Hidalgo ha perdido una de sus cuerdas más finas. La noticia del fallecimiento del maestro Leonardo Martín Candelaria González nos deja con un silencio inesperado, un vacío que solo la gratitud y la memoria podrán acompañar.
El Maestro Martín Candelaria no solo fue un virtuoso guitarrista de talla internacional; fue, ante todo, un sembrador de arte. Su guitarra resonó en salas de concierto de México, América y Europa, pero también en las aulas donde con paciencia y cariño formó a decenas de alumnos, muchos de los cuales hoy son portadores de su legado. Su nombre quedará inscrito como uno de los guitarristas más importante de Hidalgo, pero su mayor triunfo fue haber compartido su arte con generosidad.
Candelaria sabía que la música debía florecer en comunidad y por eso impulsó proyectos culturales que hoy son referente: fundó festivales, dirigió seminarios, coordinó orquestas de guitarras comunitarias y abrió caminos para que la guitarra clásica tuviera un lugar sólido en nuestro estado. Fue gestor, académico, creador incansable y, sobre todo, un hombre convencido de que la cultura transforma vidas.
Quienes lo conocimos recordamos su calidez, su rigor artístico y su pasión por enseñar, sabemos que el ser humano superaba al artista sin lugar a dudas. La guitarra en sus manos parecía hablar todos los idiomas, en los que cabían la nostalgia, la esperanza y la alegría. Su obra y sus proyectos seguirán vibrando mucho después de este silencio que ahora nos duele.
Hoy despedimos en el Teatro Hidalgo a un artista excepcional, a un maestro que nos enseñó que la música es puente, escuela y raíz. Sus últimos acordes quedarán suspendidos en la memoria de quienes lo escuchamos, y en cada estudiante y artista que con una guitarra en las manos lleve adelante su enseñanza.
Descansa en paz, maestro Candelaria. Que tu guitarra siga sonando en cada rincón donde sembraste vida y arte.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.