Ante presunta falta de respuesta municipal vecinos bachean carretera Tepeji-El Salto
TULA DE ALLENDE, Hgo. 18 de marzo de 2026.- Habitantes de comunidades reubicadas por la construcción de la presa Endhó solicitaron que sus propuestas sean priorizadas dentro del Programa de Restauración Ecológica para la región, al considerar que son quienes enfrentan de forma directa los impactos ambientales y sociales.
Durante una reunión informativa realizada en Santa María Michimaltongo, pobladores señalaron que las decisiones del programa deben incluir de manera obligatoria a las localidades que fueron desplazadas por la obra hidráulica.
Entre las comunidades más afectadas mencionaron a Santa María Michimaltongo, San Francisco Bojay y Xijay de Cuauhtémoc, en Tula; así como Daxthó, San Pedro Nextlalpan y Pedro María Anaya, en Tepetitlán.
Uno de los asistentes expuso que estas poblaciones han sufrido rezagos importantes desde la construcción de la presa, tanto en lo económico como en lo social.
“Somos pocos los que acudimos porque la mayoría trabaja para sobrevivir. La presa nos dejó un rezago fuerte”, expresó.
Además, cuestionó que el programa esté enfocado principalmente en aspectos ambientales, sin una estrategia clara para atender el deterioro en la calidad de vida de los habitantes.
Entre las principales problemáticas, mencionó la presencia de gases y la proliferación de moscos, factores que —dijo— han afectado la salud de la población.
En respuesta, personal técnico de la Semarnat explicó que el programa se diseñó con base en un estudio técnico que delimitó tres polígonos, con una extensión aproximada de 36 mil hectáreas.
A partir de ello, se identificaron inicialmente 14 comunidades, a las que posteriormente se sumaron cuatro más.
No obstante, otro de los asistentes respaldó la exigencia de dar prioridad a las comunidades ribereñas, al señalar que no todas enfrentan el mismo nivel de afectación.
Durante la asamblea, también se reclamó la ausencia de autoridades de Salud y de Pemex, al considerar necesaria su participación en la atención integral de la problemática.
Finalmente, los pobladores insistieron en que el programa debe contemplar de manera prioritaria a las comunidades que viven en la ribera de la presa, así como atender de fondo los impactos ambientales que enfrentan.