Va la nueva Ley de economía digital en México
PACHUCA, Hgo. 18 de mayo del 2026.- En ocasiones, los fundamentos metodológicos que usamos en el sector público distan de los que se utilizan en el sector social; mientras en el primero se trabaja con la matriz de marco lógico, en el sector social se impulsa la teoría del cambio.
La teoría del cambio explica cómo y por qué un proyecto puede generar transformaciones sociales, culturales o institucionales. No se limita a describir las acciones, sino que construye una lógica causal entre problemas, acciones, resultados e impacto.
Utilizar esta metodología permite diseñar intervenciones con mayor claridad y sentido de propósito. Al trabajar con ella, se evita que los proyectos se enfoquen únicamente en cumplir calendarios y entregar resultados cuantitativos. Permite vislumbrar los cambios en temas intangibles que los proyectos generan.
Asimismo, facilita evaluaciones más profundas al analizar si las acciones realmente produjeron cambios significativos y aportaron valor público. Esto se logra al poder determinar si un proyecto generó transformaciones relevantes en las personas, comunidades o instituciones.
En cultura, permite reconocer impactos intangibles en dimensiones invisibilizadas por los indicadores comunes, como identidad, cohesión social, participación comunitaria y cultura de paz, entendiendo la cultura como motor de transformación social.
Si la teoría del cambio tiene estas ventajas, ¿por qué no se usa en el sector público? La respuesta, en el caso mexicano, tiene que ver con la Ley de Planeación y la construcción del presupuesto basado en resultados.
En estos instrumentos se estipula que se debe construir una matriz de indicadores para resultados con base en la metodología de marco lógico, estandarizando y obligando a todos los niveles de gobierno a planear utilizando dicha metodología. Sin embargo, la teoría del cambio se ha visto como una evolución del marco lógico, pasando de la planeación lineal a una transformación sistémica.
Los proyectos deben cumplir metas, pero sobre todo generar cambios sistémicos; si bien la ley obliga a trabajar con marco lógico, no limita a que los proyectos se complementen con teoría del cambio. Planear únicamente actividades mide la ejecución; comprender el cambio permite construir verdadero impacto público.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.