Economía de la Cultura
PACHUCA, Hgo. 23 de junio del 2026.- Conocida también como Códice Moctezuma, la Matrícula de Tributos es uno de los pocos Códices prehispánicos que se encuentran en México -alrededor de 15-, está resguardado en una bóveda en la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia en la Ciudad de México. Se conservan 16 hojas de papel amate pintadas a color, de 29 x 42 cm. Las personas que lo han analizado y estudiado, como Miguel León Portilla, sugieren que la Matrícula se componía de al menos 19 hojas y no sólo las 16 que han llegado a nuestros días, y que su confección es de origen prehispánico dado que se encuentra elaborado en papel amate y los pigmentos que le dan color son de origen vegetal como el azul maya, la grana cochinilla, el negro humo y la utilización del mucílago de orquídea como pegamento o engrudo para fijar los pigmentos, a la usanza de los antiguos pueblos mesoamericanos, considerando que las anotaciones en náhuatl y castellano se realizaron posteriormente con tinta ferrogálica, traída de occidente.
En estricto sentido, el Códice es un tequiamatl, es decir, un documento que refiere a los tributos. Ahí está registrada la contribución derivada de la producción económica de los pueblos sujetos a la Triple Alianza -México-Tenochtitlan-Texcoco-Tacuba-, justo antes de la llegada de los conquistadores castellanos. Es prueba de la administración y registro de la Hacienda Pública de los pueblos originarios.
Cada hoja del Códice corresponde a una provincia y en cada provincia se recolectaban los tributos que le correspondía entregar a cada pueblo o altépetl que geográficamente correspondía a la provincia. Con este Códice podemos saber qué es lo que producían los pueblos representados con sus respectivos topónimos.
La Matrícula, con sus 16 hojas nos da cuenta de que la Triple Alianza mantenía bajo su dominio a 16 provincias y 326 pueblos tributarios, pero a través del Códice Mendocino -que, se presume, es una cópia o réplica realizada del primero en 1535 la cual mandó confeccionar Antonio de Mendoza, virrey de la Nueva España- se puede saber que en realidad eran 394 pueblos tributarios que se distribuyen en el territorio de lo que hoy son los estados de Hidalgo, Estado de México, Ciudad de México, Puebla, San Luis Potosí, Morelos, Guerrero, Veracruz, Chiapas y Oaxaca, además de algunos pueblos de Guatemala.
No todas las cabeceras de provincia ni todos los pueblos tributarios han sido identificados en la Matrícula de Tributos porque algunos probablemente desaparecieron o se unieron para sobrevivir durante los críticos años de la colonia; sin embargo, actualmente se reconocen la mayoría de las cabeceras de provincia y muchos pueblos que mantienen su grandeza cultural y económica.
Del Estado de Hidalgo se identifican plenamente 16 pueblos, uno de ellos fue cabecera de provincia: Atotonilco el Grande. Identificado en la Lámina 10 del Códice está Atotonilco como cabecera de provincia, reunían ahí su tributo los pueblos de Acaxochitlán, Hueyapan, Singuilucan (Itzihuinquillocan) y Tulancingo (Tullantzinco), se representan los bienes tributados a la Triple Alianza con cargas de maíz, frijol, amaranto y chía, mantas finas y mantas ordinarias, mantas a dos colores, trajes de guerrero y escudos. En la Lámina 5, con cabecera de provincia Acolman (Edomex), se encontraban Huitzila, Zempoala (Cempoallan), Tizayuca (Tizayucan), San Pedro Tlaquilpan (Tlaquilpan) y Epazoyucan (Epazoyucan), cuyos tributos consistían en cargas de maíz, frijol, amaranto y chía, mantas ordinarias y mantas finas, mantas a dos colores, huipiles, bragueros, trajes de guerrero y escudos; en la Lámina 9 con cabecera de provincia en Hueypoxtla (Hueypochtlan, Edomex), se representan los tributos de los pueblos de Acayuca (Acayocan) y Actopan (Atocpan) con cargas de maíz, frijol, amaranto y chía, tinajas de miel de maguey, mantas con cenefa, mantas a dos colores, mantas de ixtle, trajes de guerrero y escudos; en la Lamina 11 con cabecera de provincia en Jilotepec (Xilotépec, Edomex), ahí llegaban los tributos de Tepetitlán y Tecozautla (Tecozauhtlan), carga de frijol y maíz, mantas de color con grecas, mantas con cenefa a dos colores, mantas con diseño de rombos, enredos o falda de mujer con diseño de grecas de navajas, enredos de un lado, mantas con diseño de manchas de ocelote, así como águilas vivas; Lámina 32, con cabecera de provincia no identificada, congregaban sus tributos Molango (Molanco) e Ixcatlán (Ichcatlan) los que junto con otros pueblos de San Luis Potosí tributaron fardos de chile, fardos de algodón, mantas con cenefa, huipiles, bragas, trajes de grerrero y escudos.
Hidalgo podría saber más de la conformación de sus estructuras socioeconómicas y culturales, desde la antigua Hacienda o administración pública de nuestros antepasados analizando sus códices, sean prehispánicos o coloniales, sus mapas y deslindes de tierras, elaborados con un lenguaje pictográfica antes o después de la colonización por tlacuilos mexicanos. Reconocer que así como es importante conocer y conmemorar los aniversarios de fundaciones, determinadas, por cierto, por los conquistadores, debemos tener la certeza de que somos pueblos mucho más antiguos y mirar más allá del momento en que los conquistadores elevaron nuestros pueblos a municipalidades lo cual les fue muy conveniente dado que así pudieron realizar una mayor expoliación de la riqueza de la tierra y de la mano de obra indígena, y con esa estructura geopolítica mantener un control socioeconómico de los pueblos.
Podemos admirar este hermoso Códice, la Matrícula de Tributos en:
http://bdmx.mx/documento/matricula-tributos
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