Que se vaya Taddei
PACHUCA, Hgo., 1 de julio de 2026.- La semana pasada, en varios medios locales, leí la noticia de que el Cabildo del Municipio de Pachuca de Soto aprobó una modificación a su presupuesto para el presente ejercicio 2026. Según las notas, se trató de una reducción de 14 millones de pesos, derivada del recorte a las participaciones federales, al pasar de 1,554 millones a 1,540 millones de pesos de presupuesto. Dicha noticia despertó mi interés por conocer y, a su vez, transmitir a mis lectores los números del municipio de Pachuca; números que no me son ajenos. Sin embargo, en mi revisión y análisis encontré un dato que me parece alarmante, absurdo e irresponsable, porque refleja la incapacidad administrativa de los responsables del ejercicio del recurso público.
Dicho lo anterior, debo explicar dos conceptos. El primero es subejercicio. ¿Qué es? De acuerdo con la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, se trata de las disponibilidades presupuestarias que resultan, con base en el calendario de presupuesto, sin cumplir las metas contenidas en los programas o sin contar con el compromiso formal de su ejecución. Es decir, es el dinero que tuvo disponible un ente público para lograr las metas establecidas y que, por alguna razón, no se ejerció; por lo tanto, tampoco se lograron dichas metas. En mi opinión, cuando se genera un subejercicio se exhiben dos cosas: la primera, carencia de planeación, toda vez que se tuvo un recurso y no se supo dónde ejecutarlo; la segunda, ineficacia en la gestión administrativa de una organización.
El segundo concepto que debemos explicar es inversión pública. De acuerdo con el Clasificador por Objeto del Gasto, emitido en el marco de la Ley General de Contabilidad Gubernamental, se define como las asignaciones destinadas a obras por contrato, proyectos productivos y acciones de fomento. Incluye los gastos en estudios de preinversión y preparación del proyecto. Es decir, es el recurso que se destina exclusivamente a obra pública.
Una vez abordados estos conceptos, te comparto los siguientes datos: en el municipio de Pachuca, durante los últimos tres años, se ha ejercido, en promedio, solo el 0.19 por ciento para obra pública del total del presupuesto disponible. Es decir, de cada 100 pesos que tuvo disponible el municipio en los años 2023, 2024 y 2025, solo se ejercieron 19 centavos para obra pública.
En la siguiente tabla se muestran los importes de los presupuestos totales y los montos asignados para inversión pública que estuvieron disponibles para las administraciones municipales de Pachuca en el periodo 2023-2025.
| Año | Presupuesto total | Presupuesto para inversión pública | Porcentaje asignado a inversión pública |
| 2025 | $1,439,898,664.48 | $146,774,982.59 | 10.19% |
| 2024 | $1,272,487,713.31 | $91,067,739.97 | 7.16% |
| 2023 | $1,197,198,534.34 | $63,444,863.86 | 5.30% |
| Promedio de asignación porcentual | 7.55% | ||
Como se puede observar, el promedio de asignación para inversión pública ha sido de 7.55 por ciento, porcentaje poco deseable para una ciudad con tantas necesidades de infraestructura, como calles pavimentadas y no bacheadas, calles iluminadas, drenajes eficaces, entre otras. Pero, por increíble que parezca, este no es el dato relevante de esta entrega. El dato relevante es que, aun cuando se destina poco a la inversión pública, los gobiernos municipales no ejercen ese recurso y dejan sin obra pública municipal a los ciudadanos de la capital hidalguense. A continuación, se muestran los subejercicios del recurso asignado para inversión pública en los últimos tres años.
Año | Presupuesto total | Presupuesto para inversión pública | Presupuesto de inversión pública devengado | Porcentaje del presupuesto devengado para inversión pública |
| 2025 | $1,439,898,664.48 | $146,774,982.59 | $6,744,806.58 | 0.47% |
| 2024 | $1,272,487,713.31 | $91,067,739.97 | $640,230.91 | 0.05% |
| 2023 | $1,197,198,534.34 | $63,444,863.86 | $735,082.50 | 0.06% |
| Promedio de porcentaje devengado para inversión pública | 0.19% | |||
Estos datos exhiben la indiferencia de las administraciones municipales, pero, sobre todo, el amplio desconocimiento de la gestión gubernamental, porque, como lo mencioné anteriormente, el subejercicio es sinónimo de ausencia de planeación y/o ineficacia administrativa, lo que se traduce en el descontento de los gobernados por la falta de acciones que satisfagan las necesidades públicas.
Para contextualizar lo absurdas e irresponsables que resultan estas cifras, en el año 2025 ciudades como Querétaro y Puebla ejercieron 1,237 y 745 millones de pesos para obra pública, respectivamente, lo que representó el 15 y 9.8 por ciento del total del presupuesto para esas ciudades. Es decir, mientras en Pachuca se ejercieron 19 centavos de cada 100 pesos para infraestructura, en Querétaro y Puebla se destinaron 15 y 9.8 pesos, respectivamente.
En contraste —y seguramente serán datos que compartiré en otra entrega—, el Gobierno del Estado ha incrementado de manera sustantiva el presupuesto para inversión pública. Sin embargo, el gobierno estatal necesita administraciones municipales aliadas y capaces de ejercer con oportunidad y eficiencia sus presupuestos, para que, en conjunto, logren objetivos comunes.
Volviendo al origen de esta entrega —que fue la reciente aprobación, por parte del Cabildo de Pachuca, de una reducción al presupuesto de egresos para este año 2026—, me resulta curioso que el Cabildo se tome la molestia de aprobar una reducción cuando el presupuesto disponible no se ejerce. Pareciera que este acto pretende simular involucramiento en la administración municipal, cuando sería de mucho mayor interés para los ciudadanos dar seguimiento al ejercicio del presupuesto y evitar subejercicios y cifras tan escandalosas como ejercer solo 19 centavos de cada 100 pesos del presupuesto para obra pública.
Como siempre se lo digo, estimado lector: usted tiene la mejor opinión a partir del día a día. Estos son simplemente números que evidencian el quehacer gubernamental. Saludos.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.