Ráfagas: Reaparece exdirigente universitario vinculado por agredir a alumnos
PACHUCA, Hgo., 13 de julio de 2026.- Nellie Campobello, cuyo nombre original fue Francisca Ernestina Moya Luna, se especula que nació el 7 de noviembre de 1900 en Villa de Ocampo en Durango. Es quien nos cuenta a través de sus letras algunos episodios de la Revolución mexicana de 1910, de las revueltas villistas en el norte del país, con su mirada, conciencia y voz de niña, quien fuera una fiel admiradora de Francisco Villa y por quien conocemos el relato del fusilamiento de nuestro máximo prócer hidalguense, el General Felipe Ángeles.
Desde Parral Chihuahua, a donde la llevó a vivir su madre junto con sus hermanas y hermanos, quien después adoptó el nombre de Nellie (en recuerdo de una perrita de la familia), miró pasar a los guerrilleros de Francisco Villa o los vio quedarse en la vida cotidiana de un pueblo, venadeando el lado enemigo. Además de atestiguar la gesta revolucionaria fue seguidora del villismo, se hizo llamar en algún tiempo “La Centaura del Norte”. Casualmente tanto Villa como Campobello nacieron en Durango.
Autora de las obras: Francisca Yo! Versos (1929, publicado con el apoyo de Gerardo Murillo), Cartucho (1931), Las manos de mamá (1937), en donde relata, recrea y homenajea la vida cotidiana de su infancia con su madre doña Rafaela Luna, quien muriera un 15 de septiembre; Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa (1940), Tres poemas (Abra en la roca) (1957), y Ritmos indígenas de México, en coautoría con su hermana Gloria (1940), evidencia de su trabajo en el mundo de la danza, así como de sus andares en las Misiones culturales de la postrevolución, pues en 1932 participó en la creación de la Escuela Nacional de Danza y posteriormente del Ballet de la Ciudad de México.
Cartucho, está narrado en primera persona con una voz muy personal de la niña que vivió los acontecimientos revolucionarios. Sus letras son parte de la literatura de la revolución, la equivalente a la de Mariano Azuela o de Martín Luis Guzmán, la única mujer que se enmarca en la literatura de la Revolución mexicana, vendrán después escritores como Juan Rulfo con El llano en llamas y José Revueltas con El luto humano, pero será Nellie quien desde las entrañas de la revolución dará el testimonio casi autobiográfico.
En la primera edición de Cartucho aparecieron 33 relatos, la segunda ya estuvo conformada por 56 (1940), es por este libro de relatos que conocemos un poco del fusilamiento del General de Zacualtipán, Hidalgo. En “La muerte de Felipe Ángeles”, la narrativa de una voz infantil va dejando entrever la personalidad del revolucionario, la calidad del ser humano, el hombre de grandes ideas y habilidades militares frente al Consejo de Guerra que lo “juzgó”. Carranza mandó a Ángeles a ponerse a las órdenes de Villa para que entre ambos se conflictuaran; sin embargo, tuvieron grandes acuerdos, pocos desacuerdos y lograron importantes ganancias para la causa revolucionaria.
Dos veces tuvo que ver el estado de Hidalgo en la vida de Nellie Campobello, pero eso será tema de otra culumna.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.