“¿Realmente ha disminuido el presupuesto de salud?”
Cuarto informe de Hidalgo: más ingresos, mayor inversión
PACHUCA, Hgo., 9 de septiembre de 2026.- Hidalgo, potencia en marcha. La semana pasada, el gobernador del estado de Hidalgo rindió su cuarto informe de gobierno. Como cada año, los gobiernos en funciones resaltan los objetivos y metas obtenidos durante su gestión; en esta ocasión no fue la excepción. El gobernador Julio Menchaca informó de los logros de su administración y, bajo el eslogan “Hidalgo, potencia en marcha”, aseguró, entre otras cosas, que Hidalgo se posiciona a nivel nacional con datos relevantes como los siguientes: el estado ocupa el primer lugar en crecimiento económico, así como en generación de empleo formal; segundo lugar en crecimiento de la actividad industrial; primer lugar nacional en crecimiento en el sector de la construcción; y que, en competitividad, Hidalgo había avanzado 11 lugares respecto al año 2024. Sin duda, estos datos generan optimismo y esperanza de que a Hidalgo le vaya mejor.
Dicho lo anterior, en esta entrega haremos un comparativo presupuestal entre los primeros tres años completos del sexenio pasado, encabezado por Omar Fayad, y los tres primeros años completos de la presente administración. Estimado lector, con mucha responsabilidad te digo que este ejercicio de ninguna manera resume un informe de gobierno; solo compara las visiones presupuestales de dos sexenios distintos o no; eso nos lo dirán los datos.
Para esta entrega, primero analizaremos cómo recaudó la administración anterior y cómo recauda la actual administración, y nos referimos estrictamente a los ingresos propios, donde históricamente Hidalgo siempre se ha mantenido en los últimos lugares nacionales, con una dependencia de alrededor del 90 por ciento de recursos transferidos por el Gobierno Federal. De acuerdo con la siguiente tabla, podemos observar que la recaudación de los recursos propios ha pasado de 5.44 por ciento a 8.92 por ciento, en promedio, durante los tres primeros años completos de cada administración:

Por otro lado, analizaremos cinco segmentos del presupuesto. En una columna sería imposible analizar con profundidad la totalidad del presupuesto; sin embargo, comparemos cómo gastaron, en sus primeros tres años completos, las administraciones de Omar Fayad y Julio Menchaca en estos cinco segmentos que nos parecen relevantes. Los segmentos son:
Justicia, que se refiere al gasto que comprende la administración de la procuración e impartición de justicia, como las acciones de las fases de investigación, acopio de pruebas e indicios, hasta la imposición, ejecución y cumplimiento de resoluciones de carácter penal, civil, familiar, administrativo, laboral y electoral; del conocimiento y calificación de las infracciones e imposición de sanciones en contra de quienes presuntamente han violado la ley o disputen un derecho, exijan su reconocimiento o, en su caso, impongan obligaciones. Así como las acciones orientadas a la persecución oficiosa o a petición de parte ofendida de las conductas que transgreden las disposiciones legales; las acciones de representación de los intereses sociales en juicios y procedimientos que se realizan ante las instancias de justicia correspondientes. Incluye la administración de los centros de reclusión y readaptación social, así como los programas, actividades y proyectos relacionados con los derechos humanos, entre otros.
Protección Social, se refiere al gasto que comprende los programas, actividades y proyectos relacionados con la protección social que desarrollan los entes públicos en materia de incapacidad económica o laboral, edad avanzada, personas en situación económica extrema, familia e hijos, desempleo, vivienda y exclusión social. Incluye las prestaciones económicas y sociales, los beneficios en efectivo o en especie, tanto a la población asegurada como a la no asegurada. Incluye también los gastos en servicios y transferencias a personas y familias, y los gastos en servicios proporcionados a distintas agrupaciones.
Transportes y Comunicaciones, se refiere al gasto que comprende la administración de asuntos y servicios relacionados con la explotación, la utilización, la construcción y el mantenimiento de sistemas e instalaciones del transporte por carretera, ferroviario, aéreo, agua, oleoductos y gasoductos, y otros sistemas; así como la supervisión y reglamentación y los programas, actividades y proyectos relacionados con la administración de asuntos y servicios vinculados con la construcción, la ampliación, el mejoramiento, la explotación y el mantenimiento de sistemas de comunicaciones, telecomunicaciones y postal.
Ciencia y Tecnología, se refiere al gasto que comprende los programas y actividades que realizan los entes públicos, orientados al desarrollo de las actividades científicas y tecnológicas, así como de innovación e infraestructura científica y tecnológica.
Inversión Pública, se refiere a las asignaciones destinadas a obras por contrato, proyectos productivos y acciones de fomento. Incluye los gastos en estudios de preinversión y preparación del proyecto.
En las siguientes tablas se muestra el comportamiento de estos segmentos en los tres primeros años completos de cada administración:





Como se puede observar, las diferencias sustantivas entre los sexenios de Omar Fayad y Julio Menchaca son el incremento de más de 3 puntos porcentuales en la recaudación de los ingresos propios, que se traduce en más de 4 mil millones de pesos. Por otro lado, en los segmentos analizados del presupuesto se destaca el incremento sustantivo para la inversión pública: la administración de Julio Menchaca ha destinado, en promedio, más de 4 puntos porcentuales adicionales a este rubro que el gobierno de Omar Fayad. En relación con los segmentos Justicia, Protección Social, Transporte y Comunicaciones, y Ciencia y Tecnología, los “Números del Poder” muestran que, a excepción del segmento de Protección Social, la presente administración también ha destinado un mayor presupuesto, en promedio, en comparación con el sexenio anterior.
Estimado lector, la mejor opinión la tiene usted en el día a día; sin embargo, en esta ocasión los “Números del Poder” guardan congruencia con una de las frases enunciadas durante el cuarto informe de gobierno. Y no me refiero a “Hidalgo, potencia en marcha”, me refiero a la frase: “mayores ingresos para mayor inversión”. Sin duda, si algo debemos destacar en esta administración es el incremento sustantivo de sus recursos propios y de la inversión pública.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.