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TULA DE ALLENDE, Hgo., 9 de septiembre de 2026.- Las obras que se ejecutan en el río Tula para supuestamente reducir el riesgo de inundaciones podrían generar un problema distinto: modificar el cauce y cambiar la dinámica natural del afluente, con lo que se alteraría el entorno ecológico, advirtieron ambientalistas aglutinados en el colectivo Iniciativa Río Tula Restauración y Justo Socio Eco Hidrológica.
De acuerdo con planteamientos del colectivo, los trabajos no estarían enfocados exclusivamente en proteger a la población, sino también en preparar al río para recibir y desalojar grandes cantidades de agua provenientes del sistema de drenaje de la Cuenca de México, entre ellas las descargas del Túnel Emisor Oriente.
El problema, explicaron, es que al hacer más recto, profundo o rígido el cauce, el agua puede avanzar con mayor velocidad, mientras se eliminan elementos naturales del río como curvas, zonas donde el agua se extiende durante las lluvias y espacios que sirven de refugio para plantas y animales.
También cuestionaron que se recurra constantemente al desazolve como una de las principales soluciones, pues el movimiento de tierra y sedimentos forma parte del funcionamiento normal de un río. Afirmaron que dichas maniobras solo sirven para justificar el gasto de recursos públicos.
Dijeron que la propuesta de los especialistas es justamente lo contrario a lo que actualmente se hace: intervenir lo menos posible el cauce y evitar construir en las zonas que naturalmente se inundan.
Sostuvieron que, en lugar de gastar grandes cantidades de dinero en modificar el río para contener el agua, tales recursos podrían utilizarse para retirar viviendas e infraestructura de las zonas de mayor riesgo y recuperar espacios naturales que funcionen como áreas de amortiguamiento durante las lluvias.
Otro de los riesgos, advirtieron, es que las modificaciones al río podrían reducir la cantidad de agua que necesita el propio ecosistema para mantenerse durante las temporadas secas y hacer más vulnerables a los árboles, plantas y animales que viven en sus márgenes.
Los críticos de las obras del Plan Hídrico de Tula también reclamaron que las decisiones sobre el entorno natural de la Ciudad de los Atlantes se tomen sin un diálogo suficiente entre autoridades, investigadores de universidades y centros públicos, así como las organizaciones y habitantes que desde hace años conocen la problemática del río Tula.
Finalmente, observaron que el decreto de Zona de Restauración Ecológica de la Cuenca de la Presa Endhó establece lo contrario a lo que se está haciendo con los colectores, y que los daños causados por las obras de protección contra inundaciones no cuentan con una Manifestación de Impacto Ambiental válida y actualizada.