Defiende ASEH designación de contralores por parte del Congreso
TULA DE ALLENDE, Hgo., 29 de septiembre de 2026.- La construcción de los colectores de aguas marginales del río Tula, en los que el gobierno estatal gasta alrededor de 400 millones de pesos, no ayudará con el saneamiento del cuerpo de agua, por lo que, en sí, el esquema se constituye como un proyecto inútil, consideraron vecinos de la ribera del afluente.
La iniciativa plantea colectar las descargas de drenajes domiciliarios del centro de Tula y colonias de mayor proximidad, para impedir que el drenaje recaiga en el raudal, que también capta los residuos industriales del Valle de México, por lo que los colonos dijeron que, para que el proyecto pudiera ser efectivo, los captadores de líquidos deberían construirse desde el Estado y la Ciudad de México.
Al respecto, habitantes de colonias como la 16 de Enero o la comunidad de La Malinche, en Tula, consideraron que la intención del gobierno de Hidalgo y de sus funcionarios no es la de sanear el río, sino fomentar el dispendio de recursos en una obra que resultará inútil, ya que los colectores en la Ciudad de los Atlantes no pondrán una barrera a los contaminantes que vienen de río arriba.
“Si realmente quisieran sanear el río Tula e impedir la contaminación de sus aguas, impulsarían que los sistemas de captación se construyeran desde el origen de los residuos, y no en los últimos kilómetros de él, donde sí se contamina el agua, pero solo en una proporción mínima”.

De acuerdo con información oficial, en los colectores se pretende recibir las descargas sanitarias que actualmente son vertidas al río Tula y concentrarlas en un cárcamo para después enviarlas a la planta de la CFE para su tratamiento.
A su vez, la termoeléctrica utilizará esa agua tratada en sus procesos de enfriamiento, con lo cual dejará de emplear agua de pozo.
En una etapa de mayor alcance, los colectores se planean construir a futuro en la ribera del río Salado a su paso por municipios como Atotonilco y Atitalaquia.