El Listón Amarillo
PACHUCA DE SOTO, Hgo., 23 de octubre del 2026.- El sector salud y su presupuesto. En las últimas semanas, trabajadores del sector salud, particularmente del IMSS, se han manifestado de diversas maneras para demandar al Gobierno federal un incremento salarial y el suministro suficiente y oportuno de medicamentos e insumos para el sector salud. Estas manifestaciones coinciden con la discusión y aprobación, en el Congreso de la Unión, de la Ley de Ingresos para 2027. Por lo anterior, como era de esperarse, en diversos espacios escuché a distintos personajes de la vida pública y política del país asegurar que el Gobierno federal se quedó sin dinero para el sector salud debido a las políticas asistencialistas del gobierno actual y del sexenio pasado, y que el presupuesto para el sector ha venido reduciéndose.
Dicho lo anterior, revisemos el presupuesto del sector salud durante el periodo 2016-2026. Analizaremos el presupuesto centralizado y el presupuesto paraestatal (IMSS e ISSSTE).
Respecto al presupuesto centralizado para el sector salud, este ha pasado de representar el 3.61 por ciento del presupuesto total en 2016 al 0.80 por ciento en 2026. Durante este periodo, destaca un incremento sustantivo de más del 33 por ciento en 2022 y, en contraste, dos disminuciones de más del 53 y del 31 por ciento en los ejercicios 2024 y 2025, respectivamente. En la siguiente tabla se muestra el presupuesto para el sector salud durante el periodo 2016-2026, que ha pasado de más de 132 mil millones de pesos en 2016 a más de 66 mil millones en 2026.


Por otro lado, con relación al presupuesto paraestatal del sector salud, particularmente el asignado al IMSS y al ISSSTE, una vez descontado el monto destinado a pensiones y jubilaciones, este pasó de representar el 7.06 por ciento del presupuesto total del Gobierno federal en 2016 al 7.22 por ciento en 2026; es decir, de más de 336 mil millones de pesos en 2016 a más de 736 mil millones en 2026. Destaca que el incremento porcentual del presupuesto institucional conjunto, antes de descontar pensiones y jubilaciones, fue del 6.83 por ciento en 2026, el más bajo registrado en los últimos 11 años. En la siguiente tabla se muestra el comportamiento presupuestal paraestatal del sector salud durante el periodo 2016-2026.

Con los datos anteriores, se puede concluir que, si bien es cierto que el presupuesto centralizado presentó, a partir de 2024, decrementos importantes que nominalmente representan una reducción de poco más de 143 mil millones de pesos respecto a 2023, el presupuesto paraestatal del sector salud ha mantenido un incremento durante los últimos 11 años que representa, nominalmente, un crecimiento de 400 mil millones de pesos, después de descontar pensiones y jubilaciones, entre 2016 y 2026. No obstante, hay que destacar que el crecimiento del presupuesto institucional conjunto en los dos últimos años, 2025 y 2026, ha sido menor que el promedio de los ocho años anteriores, que se ubicó en 11.24 por ciento.
Los “Números del Poder” muestran que, presupuestalmente, no ha habido un decremento sustantivo en este sector. Aunque pareciera que los 143 mil millones de pesos menos en el ámbito centralizado dijeran lo contrario, habría que matizarlo, porque nominalmente el presupuesto paraestatal ha crecido poco más de 183 mil millones de pesos, después de descontar las pensiones y jubilaciones, desde 2023. Por lo tanto, la narrativa de que el presupuesto de salud ha disminuido es incorrecta; sin embargo, tampoco ha crecido de manera sustantiva. Más bien, se ha mantenido, toda vez que el decremento en el ámbito central podría compensarse con el incremento en el ámbito paraestatal, aunque lo deseable siempre sería que ambos presupuestos crecieran de manera sostenida. Este análisis no pretende definir si el presupuesto está bien empleado ni si es suficiente para las demandas de un país de 130 millones de habitantes; lo único que pretende es confrontar, con los números, las narrativas oportunistas cotidianas de algunos actores de la vida pública.
Sin embargo, la conclusión más importante de este análisis es que el presupuesto destinado al pago de pensiones ha crecido considerablemente más rápido que el resto del presupuesto del IMSS y del ISSSTE, con un incremento de más de 959 mil millones de pesos durante los últimos 11 años.
Todos estos datos nos dejan claro que el presupuesto para el sector salud es complejo y que resulta sumamente irresponsable opinar sin un análisis profundo.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.