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The New York Times reportó que agencias estadounidenses analizan señalamientos sobre presuntos vínculos con el crimen organizado y el contrabando de combustible
PACHUCA, Hgo., 29 de septiembre de 2026.- Dos agencias de seguridad de Estados Unidos examinan acusaciones sobre los supuestos vínculos de Andrés Manuel “Andy” López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador, con el crimen organizado y el contrabando de combustible, de acuerdo con información publicada por The New York Times y retomada por El Universal.
Sin embargo, cinco personas con conocimiento directo de las indagatorias, citadas bajo condición de anonimato por tratarse de asuntos internos, afirmaron que las agencias estadounidenses no han iniciado una investigación formal contra López Beltrán.
La información fue publicada en el artículo “En México, la polémica en torno a López Beltrán pone a prueba el legado de Morena”, firmado por Paulina Villegas, Emiliano Rodríguez Mega, Jack Nicas y Steve Fisher.
Según tres personas familiarizadas con el tema, López Beltrán habría intentado establecer contacto con autoridades estadounidenses en varias ocasiones durante este año, a través de intermediarios.
No obstante, las fuentes señalaron que no se concretaron conversaciones formales entre el hijo del exmandatario y funcionarios de Estados Unidos.
Hasta el momento, ninguna agencia estadounidense ha confirmado públicamente la identidad de las instancias que revisan las acusaciones ni ha informado sobre una investigación penal abierta.
El reportaje refiere que investigaciones periodísticas y documentos filtrados han relacionado a una red de personas cercanas a López Beltrán —entre ellas, su amigo, el empresario Jorge Amílcar Olán— con contratos gubernamentales de alto valor.
Asimismo, documentos de la Fiscalía General de la República citados por The New York Times incluirían referencias que sugieren una posible participación de López Beltrán en una trama de contrabando de combustible.
Uno de esos expedientes menciona la declaración de un testigo colaborador, quien habría señalado que el decomiso de diésel de contrabando fue consecuencia de un enfrentamiento político entre el principal responsable de la seguridad en México y “el hijo del presidente”.
Los abogados de oficiales de la Marina procesados por el caso dijeron a medios mexicanos que esa referencia correspondería a López Beltrán. El hijo del expresidente no respondió a las solicitudes de comentarios, según el diario estadounidense.
El caso ocurre en un contexto de señalamientos contra distintas figuras vinculadas con Morena y el gobierno mexicano.
Aunque no ha sido acusado formalmente de ningún delito, López Beltrán ha enfrentado señalamientos públicos relacionados con corrupción, viajes y presuntos vínculos con grupos criminales. La existencia de estos señalamientos no implica por sí misma una acusación o responsabilidad penal.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha declarado que las instituciones deben investigar cualquier denuncia conforme a la ley, pero también ha rechazado la intervención extranjera en decisiones que corresponden a México. Durante una conferencia de prensa, afirmó que debe permitirse que las autoridades actúen “con integridad, honestidad y rectitud”.
El reportaje de The New York Times también aborda la relación entre el gobierno de Sheinbaum y otros casos en los que autoridades estadounidenses han señalado a funcionarios o políticos mexicanos.
Entre ellos menciona al gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y al senador morenista Enrique Inzunza, a quienes fiscales estadounidenses habrían señalado por presuntamente proteger y ayudar al Cártel de Sinaloa. También refiere el caso de Adán Augusto López Hernández, quien designó como secretario de Seguridad en Tabasco a un funcionario posteriormente detenido y acusado de encabezar una organización criminal.
El reportaje aclara que López Hernández no ha sido acusado de ningún delito.

Para la analista Vanessa Romero, citada por The New York Times, la resistencia a romper públicamente con figuras cuestionadas, incluido López Beltrán, podría afectar la credibilidad de Sheinbaum, aunque la presidenta busque preservar la unidad interna de Morena.
La analista política Viri Ríos consideró que el caso también tiene una dimensión electoral, pues López Beltrán representa políticamente a su padre. “El señor López Beltrán representa inevitablemente al señor López Obrador”, afirmó, de acuerdo con el reportaje.
La información publicada por The New York Times se refiere a acusaciones y revisiones preliminares; hasta el momento, no se señala que López Beltrán enfrente una acusación formal o una orden judicial por los hechos mencionados.