PACHUCA, Hgo., a 18 de septiembre de 2020.- En Hidalgo, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), 29 por ciento del total de las mujeres ocupadas gana hasta un salario mínimo, 33.5 por ciento gana de más de uno a dos salarios mínimos y sólo 23 por ciento gana de 2 a 5 salarios mínimos; mientras que del total de la población masculina ocupada 20.2 por ciento gana hasta un salario mínimo; 27.4 por ciento gana de más de uno a dos salarios mínimos, y 32.1 por ciento más de dos a cinco salarios mínimos.

En ocasión de la primera conmemoración del Día Internacional de la Igualdad Salarial, estos datos dan cuenta de que las percepciones económicas de las trabajadoras hidalguenses son, en promedio, inferiores a las percepciones masculinas y, entre mayor es el ingreso, menor es la participación femenina.

Para crear paridad en el salario, las mujeres tendrían que laborar meses de 35 días y de acuerdo Foro Económico Mundial, si se continúa avanzando a este ritmo hacia la igualdad, podrían pasar hasta 257 años para cerrar la brecha salarial de género.

Este día, se intenta visibilizar y concientizar a los gobiernos y empresas de todo el mundo sobre las brechas salariales que existen entre mujeres y hombres con la intención de incentivar la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres que siguen viendo truncados sus proyectos de vida debido a la persistencia de desigualdades históricas y estructurales en las relaciones de poder en la sociedad y los trabajos.

Datos de la Organización de las Naciones Unidas indican que a las mujeres se les paga menos que a los hombres por el mismo trabajo, con una brecha salarial de género estimada en un 23 por ciento a nivel mundial.

Información de OXFAM (Oxford Committee for Famine Relief) revela que el 58 por ciento de las personas en situación de vulnerabilidad laboral son mujeres y que el 64 por ciento de las personas trabajadoras con bajos salarios son mujeres.

Además, las mujeres que se insertan en el mercado laboral lo hacen en condiciones desfavorables: son ellas quienes asumen la carga de trabajo doméstico y de cuidado no remunerado, por lo que buscan empleos más flexibles, y es más frecuente que ellas interrumpan su carrera profesional para atender estas actividades lo que les impide alcanzar mejores sueldos.

Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el reparto desigual del trabajo no remunerado, la brecha salarial de género y la violencia contra las mujeres son los tres aspectos más importantes de la desigualdad entre mujeres y hombres.