PACHUCA, Hgo., a 27 de junio de 2020.- La pandemia del Covid 19 dejará en Hidalgo consecuencias más graves que las que se observan en el contexto nacional en cuanto a desempleo y subocupación, así lo previó Carlos Mejía Reyes, doctor en Sociología por la Universitat Autònoma de Barcelona, con base en cifras recientes dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Mejía Reyes refirió que la cuarentena afectó principalmente a los pequeños negocios y al comercio informal, pues 55 por ciento de las actividades laborales en México son informales, pero la situación se agrava en Hidalgo, donde la informalidad rebasa el 60 por ciento. “Muchos de los que cerraron su negocio, ante la pérdida de ganancias, no vuelven a abrir y por eso a pesar del riesgo, salen a vender cosas a la calle. La gente tiene que comer”, alertó.

Este escenario coincide con lo propuesto por la Teoría de la Sociedad del Riesgo, de Ulrich Beck, quien sostiene que ante un fenómeno de riesgo que no era esperado quienes se ven más afectados son los pobres, los más vulnerables, y quienes tienen peores trabajos, expuso.

“Es necesario tener en cuenta que nos encontramos en una sociedad donde el trabajo precario o el deterioro de condiciones laborales es la normalidad. Hay menos trabajo formal y estable, predomina el trabajo flexible y precarizado”, afirmó el también profesor investigador del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la UAEH, al considerar la situación del empleo como otra pandemia, ya que, en números duros, hay más personas en desempleo que enfermos por Covid 19.

El profesor adscrito al Área Académica de Sociología y Demografía citó que la primera Encuesta Telefónica de Ocupación y Empleo (ETOE), hecha por el INEGI y dada a conocer el 1 de junio pasado, reveló que a nivel nacional la Población Económicamente Activa disminuyó en 12 millones de personas, esto significa que esta población dejó de trabajar.

Al respecto el investigador explicó que, de esos 12 millones de personas, nueve perdieron el empleo, mientras que el resto suspendieron sus actividades laborales a causa de la pandemia. La encuesta señala que la población ocupada disminuyó de 57.4 millones a 45.4 millones de personas, mientras que la tasa de participación laboral bajó a 47.5 por ciento, cuando en marzo estaba en 59.8 por ciento.

Por su parte, la población no ocupada con disponibilidad para trabajar, pero sin buscar un empleo, pasó de 5.9 millones en marzo, a 20 millones de personas en abril de 2020, es decir, aumentó 24.5 por ciento. Dichas personas, en su mayoría, están a la espera de retomar sus actividades.