Impulsa CEUMH educación con inscripciones gratuitas
PACHUCA, Hgo., 3 de junio de 2026.- La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) en Hidalgo convocó a una marcha este viernes 5 de junio en Pachuca, en una nueva muestra de presión política contra el gobierno federal por el conflicto relacionado con pensiones, jubilaciones y reformas laborales del magisterio.
La movilización partirá a las 15:30 horas desde la Escuela Normal Superior Siglo XXI y concluirá en el Reloj Monumental con un mitin político-sindical, según la convocatoria difundida por el grupo disidente.
Puedes leer Maestros de la CNTE, toman casetas de cobro en Chiapas
Aunque las exigencias se centran en la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y mejores condiciones de retiro para los docentes, el trasfondo del movimiento también refleja el desgaste en la relación entre sectores de la CNTE y la administración federal encabezada por Morena.
La CNTE mantiene desde hace semanas protestas, plantones y bloqueos en distintas partes del país para presionar al gobierno de Claudia Sheinbaum a reabrir negociaciones sobre el sistema de pensiones y prestaciones laborales.
Sin embargo, las manifestaciones también han generado críticas sociales debido a las afectaciones viales, la suspensión de clases y los bloqueos en zonas estratégicas, mientras persisten dudas sobre el financiamiento y la operación de algunos grupos vinculados al movimiento.
En Hidalgo, aunque la presencia de la CNTE es menor frente a la estructura del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), la organización intenta ganar presencia política mediante movilizaciones públicas y discursos de resistencia sindical.
La propaganda difundida para la marcha utiliza mensajes de confrontación y presión social como “mañana puede ser muy tarde” y “el maestro agachado jamás será escuchado”, frases que apelan a la organización del movimiento magisterial.
Asimismo, el uso de símbolos de lucha social y llamados a “vencer” evidencian que la protesta no solo busca respaldo laboral, sino mantener vigente la capacidad de movilización de la CNTE frente al nuevo gobierno federal.
El reto para las autoridades será contener el descontento sin que el conflicto escale a mayores afectaciones sociales, especialmente en un contexto donde parte de la ciudadanía comienza a cuestionar los métodos de presión utilizados por sectores del magisterio disidente.