PACHUCA, Hgo., 5 de febrero de 2020.- Aún es incierto cómo se promoverán las candidaturas indígenas de acuerdo con los principios de paridad de género dada la necesidad de respetar los derechos de las comunidades y sus usos y costumbres.

Al respecto habló la doctora Georgina Ortega Luna, quien señaló que integrar a las mujeres a los cargos o puestos de poder en las comunidades indígenas no es imposible, pese a que en algunas de ellas los “usos y costumbres” no permiten la participación política de las mujeres, ya que existe la posibilidad de abrir espacios y sensibilizar a la población de estos grupos para impulsar las acciones afirmativas a favor de la comunidad femenina indígena.

Consideró que esta participación de las mujeres se llevará a cabo a mediano o largo plazo, ya que hay maneras de llegar a los pueblos para concienciar a las mujeres sobre sus derechos, aunque prevalece la desconfianza hacia ellas para que ocupen cargos públicos.

“La cuestión de los usos costumbres, efectivamente es algo con lo que todavía chocamos, hay lugares como Chiapas en los que los usos y costumbres consisten en vender a sus hijas y ello es parte de un sistema patriarcal y machista que no se puede cambiar de manera radical, pero que es posible sensibilizar”, confió la doctora en Ciencias Sociales.

Recordó que aún es reciente la legitimización de los derechos políticos electorales de las mujeres, que aún no cumple un siglo en México, “aún en las épocas de Adolfo Ruiz Cortines, las mujeres no tenían voz y voto, pero hoy en día se trata de ir llegando a las comunidades, hay colectivos que ya trabajan con esto y dan talleres que tienen que ver con violencia de género. Si bien no será a corto plazo, podría lograrse la participación”, dijo.

Además, refirió, aunque la comunidad indígena tenga usos y costumbres, ya hay representante que han salido de esas comunidades y se deciden a avanzar en materia de equidad ocupando cargos políticos, dijo.

No obstante, sí consideró que será una lucha no atropellar los usos y costumbres, considerados derechos humanos de las comunidades indígenas, ya que no se les puede obligar a dejar sus prácticas, pero a través de la sensibilización de género que puede acercarse a través de los colectivos y sus talleres, es posible.