Investigan 21 casos de presuntos delitos sexuales en escuelas de Hidalgo
PACHUCA, Hgo., 22 de octubre de 2026.- Uno de los cinco cuerpos localizados en una fosa clandestina en la comunidad de Texas, municipio de Atotonilco de Tula, tenía aproximadamente un año de fallecido, informó la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH).
Durante una conferencia de prensa, la responsable del área de identificación humana de la dependencia explicó que los restos presentan diferentes temporalidades, aunque los estudios periciales continúan para establecer con mayor precisión la antigüedad de cada uno.
El hallazgo se registró en una zona cercana a los límites con el Estado de México, donde la Comisión de Búsqueda de Personas del Estado de Hidalgo (CBPEH) realizó trabajos que permitieron recuperar los cinco cuerpos.
INVESTIGAN ANTIGÜEDAD DE LOS RESTOS
La funcionaria precisó que uno de los cuerpos presenta una temporalidad estimada de un año desde el fallecimiento, mientras que los demás tienen características distintas.
Sin embargo, la Procuraduría no confirmó si las víctimas fueron enterradas en diferentes momentos ni cuánto tiempo permanecieron sus restos dentro de la fosa.
Los análisis genéticos y forenses continúan para esclarecer las circunstancias del hallazgo.
RESERVAN INFORMACIÓN SOBRE POSIBLES RESPONSABLES
El encargado de despacho de la PGJEH, Francisco Ángel Fernández Hasbun, fue cuestionado sobre un posible vínculo entre la fosa clandestina y las actividades de la delincuencia organizada.
Personal de la dependencia respondió que existen datos recabados por agentes de investigación que podrían contribuir al esclarecimiento de los hechos.
Sin embargo, evitó confirmar la participación de algún grupo criminal y señaló que las líneas de investigación permanecen bajo reserva para no afectar las diligencias.
SIN ESCLARECER CIRCUNSTANCIAS DE LAS MUERTES
El hallazgo de los cinco cuerpos fue informado el 14 de octubre, mientras que el 15 de octubre la Procuraduría dio a conocer que tres víctimas habían sido identificadas y dos entregadas a sus familiares.
En aquella ocasión, Fernández Hasbun reconoció la existencia de indicios relevantes, pero no proporcionó detalles sobre las circunstancias de las muertes ni posibles responsables.
La nueva información sobre las distintas temporalidades de los restos abre interrogantes sobre cuándo ocurrieron los fallecimientos y en qué momento fueron depositados los cuerpos en el lugar, aspectos que todavía no han sido esclarecidos por las autoridades.