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TULA DE ALLENDE, Hgo., 25 de agosto de 2026.- Colectivos ambientalistas de Tula y su región de influencia advirtieron sobre una nueva disputa por el agua podría abrirse en el Valle del Mezquital, ante el proyecto que contempla la extracción de grandes volúmenes de agua de Hidalgo para abastecer a la Zona Metropolitana del Valle de México
Para las organizaciones y habitantes de la región esto abre la posibilidad de comprometer la disponibilidad del recurso para las comunidades asentadas históricamente en la cuenca del río Tula.
De acuerdo con la información difundida sobre la denominada Estrategia Hídrica Metropolitana, coordinada por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) con los gobiernos de Hidalgo, Estado de México y Ciudad de México, se contempla la perforación y operación de pozos capaces de aportar, en conjunto, un caudal estimado de hasta 8 mil 200 litros por segundo para atender la demanda de agua de la zona metropolitana.
El planteamiento ha encendido las alertas en el Valle del Mezquital, donde desde hace años comunidades y organizaciones han denunciado el deterioro del sistema ecohidrológico de la cuenca del río Tula, afectado por contaminación, deforestación, modificaciones y revestimiento de cauces y canales, así como por la presión creciente sobre los recursos naturales.
La preocupación central entre habitantes y defensores del territorio es que Hidalgo termine convirtiéndose nuevamente en una fuente de abastecimiento para el crecimiento de la Zona Metropolitana del Valle de México, mientras las comunidades hidalguenses continúan enfrentando problemas relacionados con la disponibilidad, calidad y distribución del agua.
Entre las zonas señaladas para la exploración y posible aprovechamiento de agua se encuentran municipios del Valle del Mezquital y Valle de Tula, como Mixquiahuala de Juárez, Progreso de Obregón y Tepeji del Río, además de perforaciones proyectadas en la zona del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y municipios del corredor Pachuca-Tizayuca, como Tolcayuca y Villa de Tezontepec.
Para las agrupaciones sociales tal escenario se traduce en que: el agua de Hidalgo se utilizará para sostener el crecimiento de la Zona Metropolitana del Valle de México sin garantizar primero el abasto para los habitantes locales.
Habitantes han manifestado su preocupación por el contraste entre las restricciones que enfrentan productores y comunidades bajo esquemas de veda o protección de acuíferos y la posibilidad de que se impulsen perforaciones de alta capacidad destinadas a transferir agua hacia el Estado de México y la Ciudad de México.
Para los sectores inconformes, el problema no se limita a una obra hidráulica, sino que representa una disputa por el futuro del territorio y por quién tendrá prioridad en el acceso al agua.
La discusión coloca nuevamente al Valle del Mezquital frente a una disyuntiva: permitir que sus recursos hídricos sean utilizados para atender la creciente demanda de la Zona Metropolitana del Valle de México o exigir que el agua disponible sea destinada prioritariamente a las comunidades, al campo y a las actividades económicas de Hidalgo.
Defensores de la cuenca sostienen que la región ha soportado durante décadas los impactos ambientales derivados del manejo del agua proveniente del Valle de México y advierten que no puede repetirse un modelo en el que Hidalgo asuma los costos ambientales mientras otras regiones reciben el beneficio del recurso.
La preocupación, señalan, es que el crecimiento urbano de la capital del país y su zona metropolitana continúe avanzando sobre territorios de Hidalgo y termine incrementando la presión sobre acuíferos que ya enfrentan problemas de disponibilidad y deterioro.
Por ello, habitantes y organizaciones llaman a mantener la vigilancia sobre los proyectos de perforación y extracción y a exigir información pública sobre cuántos pozos serán construidos, dónde estarán ubicados, qué volumen de agua se pretende extraer y bajo qué condiciones se trasladará el recurso fuera de Hidalgo.
La disputa por el agua, advierten, podría convertirse en uno de los principales conflictos ambientales y sociales que enfrentará el Valle del Mezquital en los próximos años.