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PACHUCA, HGO, 5 agosto 2026- Colectivas feministas independientes de Hidalgo expresaron su preocupación por la iniciativa de reforma al Código Electoral local que define un bloque de 42 municipios exclusivos para mujeres a partir del orden alfabético, ya que elimina el criterio de competitividad y debilita el combate a la simulación para cumplir con la paridad.
El posicionamiento público lo respaldan Proyecto de Televisión Independiente A.C. de Martha Canseco González, Colectiva autogestiva “Menstruación Digna y Jardines Menstruales” de Beatriz Adriana Peláez Vargas, así como activistas en la materia como Alba Adriana Jiménez Patlán, Lol Zazil Canul Mota y María Cruz García Sánchez.
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Reconocen que toda legislación debe evolucionar para fortalecer los derechos políticos de las mujeres, sin embargo, advierten que la propuesta que impulsó Morena y aliados modifica o deroga disposiciones que “lejos de ampliar el acceso de las mujeres al poder público, debilitan mecanismos que durante años han permitido combatir prácticas de simulación en la postulación de candidaturas”.
En la misiva enumeran los puntos de la reforma al Código Electoral hidalguense, misma que todavía discuten en el Congreso local, que son motivo de alerta para los avances en garantizar la paridad de género y acceso en igualdad de condiciones a los espacios públicos, como el prescindir del criterio de competitividad electoral al sustituirlo por un criterio estrictamente alfabético.
“Elimina una herramienta diseñada para evitar que las mujeres fueran postuladas únicamente en municipios donde los partidos tenían pocas posibilidades de ganar”.
Asimismo, consideraron que debilita la protección contra la simulación partidista, pues elimina una salvaguarda expresa que impedía concentrar candidaturas de mujeres en municipios electoralmente desfavorables, por lo que deja un vacío en la protección de sus derechos políticoelectorales.
Confunde igualdad formal con igualdad sustantiva al reservar únicamente el 50 por ciento (%) de los municipios para mujeres, pues ello no garantiza que este sector de la población acceda a los espacios de mayor competitividad electoral y tal decisión dependerá de los partidos políticos.
Señalaron que la alternancia entre bloques puede ser un mecanismo administrativo, pero no protege el derecho de las mujeres que hoy buscan competir en igualdad de condiciones, al posponer la equidad para futuros comicios.
Sustituye acciones afirmativas eficaces por reglas rígidas, pues quita al Instituto Estatal Electoral (IEEH) la posibilidad de que adopte medidas de protección conforme evolucionen las condiciones políticas, ello reduce la capacidad institucional para corregir desigualdades.
Igualmente, que la iniciativa sostiene que el orden alfabético garantiza imparcialidad, pero no aporta evidencia de que distribuya de manera equilibrada la competitividad electoral, la población, el presupuesto o las posibilidades reales de triunfo; que la propuesta debilita el acceso efectivo de las féminas al poder e introduce excepciones que podrían aminorar la eficacia de la paridad, principalmente en lo previsto para la relección de hombres.
“Las acciones afirmativas existen porque las condiciones de competencia entre mujeres y hombres siguen siendo profundamente desiguales. Eliminarlas o debilitarlas bajo el argumento de establecer reglas aparentemente ‘neutrales’ representa un riesgo de regresión en los derechos políticoelectorales de las mujeres”.
También enfatizan que el principio de paridad consagrado en la Constitución Política federal no puede interpretarse únicamente como una distribución matemática de candidaturas, ya que la finalidad es garantizar el acceso efectivo al poder público, eliminando las barreras históricas.
“Por ello hacemos un llamado al Congreso del Estado de Hidalgo para revisar esta iniciativa con perspectiva de género, escuchar a especialistas, académicas, organizaciones feministas y autoridades electorales, y garantizar que cualquier reforma fortalezca —y nunca debilite— la democracia paritaria. Las mujeres no aceptaremos reformas que sustituyan derechos conquistados por mecanismos cuya eficacia no ha sido demostrada. La democracia no puede construirse sobre la simulación de la igualdad”.