Juez federal concede amparo a exalcalde de Tlaxcoapan
TEPEJI DEL RÍO, Hgo., 29 de octubre de 2026.- Un juez federal requirió a la presidenta municipal de Tepeji del Río, Tania Valdez Cuéllar, para que informe sobre la autorización que habría otorgado para demoler las oficinas del Comité de Festejos 2025- 2026 de la comunidad indígena de San Ildefonso.
De acuerdo con información difundida por la representación auxiliar de la localidad en redes sociales, la alcaldesa dispone de tres días para presentar el informe requerido por la autoridad judicial y explicar las circunstancias relacionadas con la autorización para intervenir el inmueble comunitario.
La controversia se suma a las diferencias entre grupos de habitantes por la representación de San Ildefonso y la integración del comité responsable de organizar las festividades tradicionales del próximo año, cuya conducción se ha convertido en otro punto de disputa dentro de la comunidad.
La demolición de las oficinas, vinculadas con las actividades de organización de la feria, profundizó las inconformidades de quienes cuestionan la intervención de un espacio comunitario sin que, hasta el momento, se hayan aclarado públicamente todos los detalles sobre la autorización señalada.
En su publicación, la delegación también hizo referencia a un amparo relacionado con el Plan Municipal de Desarrollo, aunque no precisó los alcances de esa protección judicial ni si existe una relación directa con la demolición del inmueble.
El pronunciamiento comunitario incluyó cuestionamientos al secretario de Gobierno de Hidalgo, Guillermo Olivares Reyna, y a las acciones de diálogo promovidas para atender el conflicto, al considerar que no han conseguido resolver las diferencias entre los involucrados.
La disputa en San Ildefonso combina así dos asuntos de relevancia local: la definición de quién ejerce la representación auxiliar y el control de la organización de la feria de enero, una de las principales celebraciones comunitarias.
Cabe señalar que un sector de pobladores de la localidad originaria responsabiliza a Tania Valdez por entrometerse en la vida orgánica de la comunidad y propiciar el conflicto entre habitantes del asentamiento.
