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PACHUCA, Hgo., 29 de junio de 2026.- Hidalgo es refugio para especies en peligro de extinción como el jaguar, la guacamaya verde o la mariposa monarca, además de procurar a otros animales emblemáticos en su permanencia y tránsito por la entidad, como el oso negro y cinco tipos más de felinos.
La Comisión Estatal de Biodiversidad de Hidalgo (Coesbioh) detalló que en el territorio estatal habitan:
Ante esta riqueza, la actual administración estatal asignó en estos cuatro años 17 millones 300 mil pesos para la conservación y divulgación de la fauna, recursos que se destinaron a la compra de 80 cámaras de foto-trampeo, collares de telemetría y capacitación para brigadistas, entre otras actividades.
El oso negro: Su primer avistamiento ocurrió en 2013 en la localidad de El Aguaje de Cerro Prieto, en el municipio de La Misión. Se trata de especies errantes provenientes de la Sierra Gorda de Querétaro que aprovechan la conectividad y cobertura vegetal. Actualmente, la Coesbioh trabaja en la recopilación de evidencia ecológica y la conservación de los bosques templados y templado-cálidos al norte del estado para prevenir y reportar incidencias.
El jaguar y otros felinos: La titular de la dependencia, Erika Ortigoza Vázquez, indicó que aplican programas de conservación en Zimapán, Pacula, Jacala de Ledezma, La Misión y Pisaflores. Estos se enfocan en la coexistencia con la comunidad, capacitación de brigadas para la identificación de ataques y mitigación del conflicto humano-fauna, además de talleres de educación ambiental. Junto al jaguar, en Hidalgo se ubican otros cinco felinos: el yaguarundí, margay, ocelote, lince y puma. Cabe destacar que la presencia del puma motivó el decreto del corredor biológico en Actopan en 2020.
La guacamaya verde: Esta ave en peligro de extinción ha registrado avistamientos en Chapulhuacán y Tepehuacán de Guerrero. Las zonas de difícil acceso en la Huasteca y la Sierra Alta sirven como refugio estacional para su descanso y alimentación. Para su preservación, se realizan estudios técnicos para declarar un corredor biológico de 11 mil hectáreas, además de monitoreos permanentes para el combate frontal al tráfico ilegal de psitácidos.
La mariposa monarca: Se han detectado ejemplares en la Sierra Gorda, el Parque Nacional El Chico, el Parque Nacional de Tula y la Reserva de la Biosfera Barranca de Metztitlán. Para su cuidado, se promueve la conservación, el uso sustentable de polinizadores y la restauración de los bosques.