
Presión contradictoria puede enturbiar caso Cuauh
Las relaciones interpersonales son necesarias para todo ser humano, socializar es parte fundamental en el desarrollo de las personas, a través de ellas se aprenden modales, saludos, reglas de urbanidad y respeto. Al paso de los años los modos y formas de comunicación han ido creciendo a pasos agigantados y en este crecimiento, quienes vivimos en esta era, tenemos el privilegio de contar con un sinnúmero de tecnologías que nos permiten estar en contacto no sólo con nuestros seres queridos de manera sincrónica (en tiempo real) o asincrónica (retardar la respuesta, “en caso necesario”), sino que también está a nuestro alcance establecer contacto y vínculos afectivos con personas que pueden estar a kilómetros de distancia de nosotros y que, incluso, ni conocíamos.
Así que este artículo va dirigido especialmente a todas las personas que utilizan estos medios para conocer gente nueva, porque, ojo, es emocionante relacionarse con muchas personas, pero hay algunos puntos que es bueno saber para que las tecnologías no se conviertan en una amarga experiencia, especialmente Internet.
Para ello, comenzaré a hablar sobre los factores que hay que tomar en cuenta cuando se conoce a alguien por Internet. Sucede que un día alguien te contacta, lo o la aceptas y comienzan a conversar, parece que el diálogo empieza a convertirse en largas conversaciones porque has descubierto que hay alguien del otro lado de la compu, celular, etc., que te parece tiene muchas cosas en común contigo. Los temas que tratan son de lo más interesantes, hasta te hacen reír, y para que se note que en realidad te ha causado gracia lo que dice, adornas el texto con un “jajaja”, “hahaha” o un “rsrs” (risa en portugués), sí, te das cuenta que comienza a haber diferencias hasta en la manera de escribir una risa.
También existen “caritas” para darle un sentido específico a lo que quieres decir, las hay desde sonrientes, tristes y súper alegres, es más, hay algunas que pueden manifestar cansancio, angustia y hasta enojo.
Pero ninguna, hasta ahora, que pueda expresar realmente tu lenguaje no verbal, es decir, todas aquellas posturas y gestos que tenemos las personas y que pueden cambiar absolutamente el significado de lo que estamos diciendo. Porque para empezar, a veces no se tienen tantas ganas de conversar o no nos sentimos a gusto con lo que nos escribieron, así que, como también se puede esconder la imagen, es posible que lo escrito no corresponda a lo que realmente dije o me quisieron decir, ya sé, estás pensando en la webcam, sí, pero qué tal si ya estás aburrido o está por comenzar tu programa favorito, puedes desconectarte y para la próxima bien puedes fingir que un fuerte rayo cayó justamente en tu escritorio y la descompuso.
Y en estas formas de comunicación, también “imaginamos”; es cierto que cuando vemos la foto de quien nos contacta, pensamos que todo el tiempo se ve así, o al menos suponemos, cuando en realidad tal vez está en pijama y si eso lo pudiéramos ver, en algunos casos, estoy segura que rompería completamente el encanto.
Otro aspecto importante es la voz, claro, ahora ya podemos conocerla y eso nos acerca más a la otra persona o bien nos aleja. Aunque también hay buenas experiencias, qué tal cuando te sorprenden con una flor, virtual, pero flor al fin, acompañada de un “para ti, que tengas un lindo día”, puede ser que esa persona que se encuentra tal vez hasta Brasil logre que en realidad tu día pueda ser algo muy especial.
De cualquier forma, si eres asiduo a las tecnologías, úsalas, pero también toma tus precauciones, no todo lo que ves y escuchas puede ser como crees que te lo están enviando.