
Ecos y Huecos Sindicales / Paradójico
La pandemia ha provocado serios daños colaterales en términos económicos, como el cierre de empresas y factorías, con un efecto contundente en la cancelación de fuentes de empleo, para millones de mexicanos que han quedado en el desamparo.
Y para quienes conservan sus fuentes de trabajo, el panorama para el próximo año no es tan alentador que digamos, pues los encargados de revisar los salarios mínimos que se anuncian al comienzo de cada año, han anticipado que será imposible mantener la línea ascendente de los dos últimos años, que habían permitido un crecimiento salarial en términos reales de 15 pesos.
Los despidos, a consecuencia de la crisis sanitaria que ya superó los ocho meses del año, han dejado a miles de trabajadores en el desamparo, con las consecuencias inherentes para sus respectivas familias.
Lorenzo Roel, consejero de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) para asuntos de la OIT y la OIE, anticipó que un incremento más allá del 20 por ciento, tendría un impacto negativo en las empresas y se correría el riesgo de mayor cancelación de fuentes de empleo.
En el año 2017, por primera vez el aumento al salario mínimo superó los índices de inflación. En 2016 el salario mínimo era de 73.04 pesos y para el año siguiente la Comisión Nacional de Salarios Mínimos (CNSM), aprobó un incremento del 20 por ciento, para alcanzar los 123.32 pesos.
Para el 2019, el incremento fue del 16 % y este año se elevó a 20 %.
Después de 26 años, en el 2017 se comenzó a ver un reflejo real en el aumento salarial, que alcanzó los 15 pesos diarios.
Entre 1994 y el 2020 el salario de la clase trabajadora, aumentó en términos reales 15 pesos, al pasar de 103.4 a 118.92 pesos.
Pero, esa línea ascendente sufrir5á un freno, debido a la crisis sanitaria, que trajo como consecuencia una caía en la economía nacional, provocó cierre de negocios, de empresas, sobre todo las medianas y pequeñas, además de que obligó a la cancelación de miles de fuentes de empleo. El gobierno calcula que al menos 12 millones de personas quedaron sin un ingreso para sostener a sus respectivas familias.
No es consuelo, pero es la realidad: Los trabajadores que mantienen vivas sus fuentes de empleo, deberán pensar en cómo mantener su trabajo y esperar a que la CNSM determine el porcentaje en que se podrá aumentar el salario mínimo, si es que eso puede ocurrir, de acuerdo con las negociaciones que realicen los tres sectores encargados del tema, que comienzan este jueves a discutir el asunto.