En su corta carrera pública no se había escrito tanto como en las últimas semanas; primero que era candidato a diputado loca plurinominal, luego que se le perfilaba al mismo tiempo como el relevo en la dirigencia estatal del PRI, después por el manoseo en los organismos electorales de las listas de candidatos de representación proporcional, quedó fuera, más tarde vino la contra decisión y finalmente llegó de última hora a la LXV Legislatura local, como el quinto pluri del Partido Revolucionario Institucional (PRI), ahora nos enteramos que esta mañana solicitó licencia al cargo que apenas protestó el sábado pasado.

Se trata del joven Alejandro Enciso Arellano, hechura política cieno por ciento del gobernador Omar Fayad Meneses, con quien ha caminado en sus últimas responsabilidades, como diputado federal, senador y ahora gobernador.

Se entendería que esa estrecha relación con el titular del ejecutivo estatal, es la razón por la que se le construye una carrera política que comenzaría en su paso por la LXV Legislatura local. Incluso, hoy mismo firmó una propuesta del grupo legislativo tricolor, que busca lograr que los jóvenes de 21 años de edad puedan ser presidentes municipales y los de 18 síndicos y regidores.

Esa idea, busca incluir a los jóvenes que por razón de su juventud son renuentes a participar en tareas político-partidistas, en el entendido de que esos espacios están apartados para los grupos de poder y sus aliados y desdeñan a los jóvenes en esos proyectos.

Bien, Alejandro Enciso decidió solicitar licencia al cargo que ocupó apenas siete días y entonces vienen las preguntas y la especulación con respecto de su futuro. Dos hipótesis se tejen de bote pronto. La primera es que se le saca de la diputación para prepararlo como el relevo de Julio Valera Piedras en la presidencia estatal del PRI.

La segunda, más complicada y menos cercana sería una ruptura con su jefe político, especie que desde las oficinas del tricolor se desecha y se anticipa que regresa a su cargo como secretario particular del titular del ejecutivo estatal para acompañarlo en sus tareas hasta el 5 de septiembre del 2022 y posteriormente regresaría a concluir los dos años restantes de la legislatura.

A Roberto Rico Montes, hasta hace poco coordinador jurídico del gobierno del estado, se le encomendarán tareas de su especialidad en el poder legislativo, pues se trata nada más y nada menos del cierre de la gestión de su jefe Omar Fayad Meneses.

De que sea Alejandro Enciso el relevo de Julio Valera, es una idea que se divulgó en otros espacios particularmente luego que en la sesión de la Comisión Permanente, se le cedió un espacio de privilegio junto a los dirigentes nacionales de ese partido, Alejandro Moreno y Carolina Viggiano, además del presidente estatal y del presidente municipal de Mineral de la Reforma, Israel Félix Soto, para quien hubo también trato preferencial.

Que vendrá, no se sabe aún, pero en el PRI se anunció públicamente el proceso para renovar a la dirigencia estatal y luego entrar al rejuego para definir al candidato o candidata de ese partido de cara a la renovación del poder ejecutivo estatal.

Sin duda, el movimiento de Alejandro Enciso, relevado por su suplente, es parte de lo que prepara el tricolor para enfrentar una de las elecciones más complicadas de su historia, en la que está en riesgo su refrendo del poder que ha detentado desde hace más de 80 años.

Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.