Balcón político

Salir a la calle y tener contacto con la gente en tiempos de pandemia, resulta un acto temerario, casi suicida, pero en millones de casos la terrible realidad se impone y obliga a mucha gente a salir por la necesidad de su actividad propia, por ir a buscar el sustento cotidiano, por evitar la pérdida del empleo o, simplemente, porque la inercia de tiempos anteriores a la aparición del covid-19, así lo amerita.

Pero, también hay una macabra realidad que se impone al valor e ímpetu que cada persona imprime al salir de su hogar para cumplir con las obligaciones laborales, pues es real que al coronavirus no perdona y se cobra lo mismo la vida de una persona humilde que de un encumbrado o de alguna persona con cierta popularidad social o política.

Entre el fin de semana y la madrugada de hoy, nos enteramos de la muerte de Francisco Valle Gasca, Francisco Granados e Isidro Pedraza Chávez, los tres con distintas actividades, pero ampliamente conocidos en la sociedad hidalguense, e incluso más allá.

Valle Gasca, fue el impulsor de la exitosa empresa Pastes Kikos, que alcanzó notoriedad incluso en el extranjero y su promotor gozaba de la amistad de cientos de hidalguenses, pues quienes lo conocieron y trataron afirman que fue un hombre emprendedor, exitoso comerciante, pero, sobre todo, un ser humano que ayudó todo el tiempo a quien requirió de su apoyo, sin importar estrato social.

Francisco Granados, un hombre estudioso de los fenómenos e la criminología, promotor de diversos congresos, talleres y todo lo que tuviera que ver en la mejora de los cuerpos de seguridad en la entidad, decidió quitarse la vida. No se sabe cuál o cuáles fueron las razones que lo llevaron a tomar tan fatal decisión. Eso sí, ocurrió en medio de la pandemia.

Apenas esta madrugada, nos enteramos que luego de casi mes y medio de luchar contra el coronavirus, Isidro Pedraza Chávez, perdió la batalla contra el coronavirus y se sumó a la lista de políticos que murieron víctimas de este mal en pleno proceso electoral.

Pedraza Chávez, se distinguió por ser un dirigente de izquierda, congruente con su pensar y hacer, dirigente de la UNTA y luego de la UFIC, diputado local y federal, senador de la República y recientemente, candidato del PRD a la presidencia municipal de Pachuca.

Fue precisamente, durante la campaña cuando primero se opuso y luego aceptó ser internado para atenderse del Covid, una lucha que lo mantuvo en cama más de 40 días, con anuncios de leve mejoría, de estabilidad en su salud, pero al final perdió la partida.

Las autoridades sanitarias insisten en que tomemos las medidas preventivas para evitar cualquier riesgo de contagio y seguramente miles de mexicanos lo hacen, pero otros no, simplemente porque la realidad es más abrumadora que la hipotética idea de quedarse en casa hasta que pase la pandemia.