Ráfagas: Chapulineo partidista
Desde el año 2000 con la creación de la Comision Federal de Mejora Regulatoria (COFEMER) inició una política pública encaminada a crear mecanismos para que los gobiernos -en todos sus niveles- ofrecieran más y mejores servicios de manera digital. El último año ha mostrado las deficiencias en estos aspectos.
La COFEMER coordinó los esfuerzos a nivel nacional para simplificar trámites, reduciendo algunos requisitos, flexibilizando otros e incluso generando estrategias innovadoras como la ventanilla única o el Sistema de Apertura Rápida de Empresas (SARE). Con la publicación de la Ley General de Mejora Regulatoria en el 2018, cambió su nombre a CONAMER (Comision Nacional de Mejora Regulatoria) dando algunas atribuciones adicionales a la Comisión, sin embargo, manteniendo la esencia y programas que operaba.
Han sido diversos los motivos por los que los gobiernos no han generado los proyectos de mejora regulatoria necesarios para simplificar los trámites y servicios, además de digitalizarlos y ofrecerlos completamente en línea, cuestiones técnicas, políticas económicas o de desinterés han sido obstáculos en la conversión del gobierno tradicional a un gobierno digital.
Con los cambios que el COVID ha generado los gobiernos se vieron obligados a ofrecer sus servicios en línea, sin necesariamente estar sistematizados los procedimientos necesarios para ello. La adopción de mecanismos digitales ha sido complicada para gobiernos y usuarios por igual.
Por ejemplo el Poder Judicial de la Federación cuenta con un mecanismo de firma electrónica -llamado FIREL- para realizar diversos trámites, este mecanismo tiene más de seis años de existir, sin embargo, en los últimos meses su crecimiento ha sido exponencial pues era la única manera de presentar diversos trámites ante el Poder Judicial. Aunque existía el servicio electrónico no era utilizado regularmente.
La falta de mecanismos, capacitacion, formatos, sistemas, ha generado muchos problemas a la ciudadanía y a los propios gobiernos pues sus ingresos han disminuido al no existir alternativas confiables para ofrecer a sus usuarios.
La gobernanza tiene una tendencia a la digitalización de trámites y servicios el contexto actual nos ha llevado a buscar alternativas de solución para no detener la economía, esto nos obliga a repensar los gobiernos digitales.