Radar Político: Estrecha coordinación
PACHUCA, Hgo., 3 de noviembre de 2025.- Con frecuencia, al intentar gestionar un proyecto o presentar una propuesta ante una instancia gubernamental, nos encontramos con la frase: “no hay presupuesto para eso”. Aunque existe una planeación financiera, los recursos rara vez alcanzan y, en muchos casos, no pueden reorientarse debido a los procesos administrativos, las partidas financieras o a la forma en que fueron etiquetados.
Vivimos en un contexto de necesidades ilimitadas y recursos escasos, por lo que cada peso debe estirarse para rendir al máximo. Esa búsqueda constante de nuevas fuentes de financiamiento es lo que se conoce como procuración de fondos.
Para las organizaciones civiles, esta práctica es común pues no tienen un presupuesto predefinido para cumplir con su objeto social; sin embargo, en el ámbito gubernamental debería ser también una herramienta habitual y estratégica.
Un gobierno que aspira a transformar debe diversificar sus fuentes de ingreso. Construir alianzas estratégicas con otros sectores, generar servicios, aprovechar mejor los recursos humanos y materiales disponibles, o fomentar el voluntariado son mecanismos que permiten ampliar el impacto sin depender exclusivamente del presupuesto público.
Sin embargo, la realidad institucional suele complicar esta tarea. La operatividad cotidiana absorbe los esfuerzos y deja poco espacio para innovar. A ello se suman las barreras técnicas y políticas, así como la falta de personalidad jurídica en algunas dependencias, lo que impide recibir o administrar recursos de manera ágil.
Además, la reputación del gobierno no siempre juega a favor: tanto los donantes como los aliados demandan transparencia y confianza. Construir esa credibilidad requiere tiempo y constancia, justo lo que escasea cuando los resultados se exigen de inmediato.
Frente a ello, la procuración de fondos no debe verse como un lujo o una tarea secundaria, sino como una estrategia esencial. Un gobierno eficaz no solo administra lo que tiene, sino que multiplica sus posibilidades al vincularse con la sociedad, el sector privado, otras instancias gubernamentales y la cooperación internacional. En un entorno de limitaciones presupuestales, procurar fondos no es solo conseguir dinero: es renovar la forma de entender el servicio público y abrir paso a una gestión más creativa, colaborativa y transformadora.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.