Que se vaya Taddei
PACHUCA, Hgo., 3 de agosto de 2026.- El conocimiento es la excepción a la ley de los rendimientos decrecientes, ya que al acumularse genera mayores dividendos y capital acumulado en una persona o institución; por ello, invertir en capacitación es vital.
En el caso de las entidades gubernamentales, se entiende ese proceso y por ello se organizan capacitaciones para el personal; sin embargo, muchas de ellas tienen que ver con sistemas de control, más allá de ayudar a fortalecer las capacidades operativas que se requieren diariamente. Además, el cambio de personal puede hacer que se pierda esa experiencia construida, porque se interrumpen equipos, procesos y memorias institucionales.
Por eso resulta necesario impulsar un servicio profesional de carrera real y efectivo, aunque está previsto en la legislación, al no contar con un diseño que tenga bien estipulados las obligaciones de los responsables, plazos y posibles sanciones, no se ha culto una realidad por lo que se trata como un llamado a misa, donde por las características actuales depende de cada administración si la cumplen o no.
Bajo esa lógica de contratación se permitiría que el ingreso, la permanencia, la promoción y la evaluación del personal respondan al mérito, la preparación y el desempeño, y no a la lógica del relevo político. En otras palabras, se trata de reconocer que el Estado necesita cuadros técnicos estables, capaces de aprender, especializarse y conservar el conocimiento acumulado de una administración a otra.
Capacitar no debe significar solo cumplir con un requisito administrativo; debe implicar formar servidores públicos con criterio, sensibilidad social y dominio técnico. Cuando una institución invierte en su gente, mejora la atención a la ciudadanía, fortalece la transparencia y reduce errores costosos. Pero ese esfuerzo solo rinde frutos duraderos si existe continuidad laboral, incentivos claros y una estructura que proteja la profesionalización frente a la improvisación. Por otro lado una menor rotación evita la curva d e aprendizaje.
En el sector público, el conocimiento no debería depender de la coyuntura. El recurso humano debe cuidarse y valorarse de manera adecuada. Apostar por la capacitación permanente y por un verdadero servicio profesional de carrera es apostar por gobiernos más eficaces, más justos y más capaces de responder a las necesidades de la ciudadanía.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.