Filosofía sin escrúpulos
PACHUCA, Hgo., 21 de julio de 2026.- Nellie Campobello falleció el 9 de julio de 1986 en el municipio de Progreso de Obregón, Hidalgo. Se presume que desapareció del escenario artístico e intelectual desde el año de 1983. Por ello, reitero que dos eventos importantísimos unieron a Nellie Campobello con el estado de Hidalgo: el primero, la importancia que ella dio en su relato al fusilamiento del General Felipe Angeles; el segundo, su secuestro y muerte en el Valle del Mezquital.
Derivado de sus estudios de ballet y otras artes en su juventud en el Colegio Inglés de la Ciudad de México, Nellie y Gloria trabajaron en las misiones culturales de la Secretaría de Educación Pública durante los años 30 del Siglo XX, impartiendo clases de danza folklórica y ballet en escuelas públicas como la Casa del Estudiante Indígena, la Escuela Normal de Maestros, en primarias y plazas públicas, realizando también viajes a varios estados de la república para presentar espectáculos dancísticos en escuelas, comunidades rurales y en cualquier tipo de escenario al aire libre.
Surgieron la escritura y la danza al mismo tiempo en la vida de Campobello, en una época en la que las mujeres escritoras no eran valoradas. Para publicar sus libros tuvo que recurrir al apoyo de varios personajes de la vida cultural del momento, para su primer libro, a Gerardo Murillo quien también había apoyado la publicación de algunos poemarios de Carmen Mondragón, mejor conocida como Nahui Ollin; para su segundo libro, tuvo la colaboración del poeta y narrador Germán List Arzubide, uno de los pilares de la corriente estridentista; para “Las manos de mamá”, contó con el apoyo del también poeta y narrador José Muñoz Cota.
Conoció a Martín Luis Guzmán, uno de los destacados autores de la Novela de la Revolución, con él coincidió en sus apreciaciones sobre la Revolución mexicana, fue uno de los puntos de encuentro que selló su amistad hasta la muerte de él. Juntos trabajaron sobre el archivo de Francisco Villa para analizar y difundir diversas ideas y batallas del General de la División del Norte, es en esa época en que ella escribe “Apuntes sobre la vida militar de Francisco Villa”.
Campobello dirigió la Escuela Nacional de Danza de 1937 hasta 1983; asimismo, contribuyó en la creación del Ballet de la Ciudad de México en 1943, impulsada por José Clemente Orozco, Martín Luis Guzmán y otras personalidades, del cual su hermana Gloria Campobello destacó como la prima ballerina, acompañadas de la Orquesta Sinfónica dirigida por Carlos Chávez y la preparación de telones y escenografías por parte de Orozco.
La trayectoria de Campobello en la danza, como bailarina y coreógrafa dejó amplias huellas en sus alumnas como Amalia Hernández, Guillermina Bravo, Josefina Lavalle, entre otras, quienes posteriormente dieron presencia nacional e internacional a la danza folklórica y contemporánea de México, realizando también sus propias aportaciones.
La desaparición de escena de Campobello fue una incógnita por muchos años para sus seguidoras, seguidores, alumnado y admiradores, pues si algo a ella le gustaba era ser parte de la escena nacional, como lo reiteró en muchos de sus escritos tanto literarios como periodísticos: amaba la tierra, el mar, las letras, la música, la danza, la naturaleza, el amor: ella amaba la libertad. En 1960, en el Prólogo de “Mis libros”, anota lo siguiente: “…voy al encuentro de mi libertad, a la que amo más que a las olas del mar, y más, mucho más, que al amor.”.
Fue una ironía que una ex alumna y asistente de Nellie Campobello fuera la responsable de arrebatarle su libertad con su secuestro y, después, con su muerte. María Cristina Belmont Aguilar, en contubernio con su marido, Claudio Fuentes Figueroa y el abogado Enrique Fuentes León, aislaron a Nellie de cualquier contacto social incluyendo a sus familiares, la secuestraron dentro de su propia casa en la Ciudad de México de la cual se apropiaron, para después trasladarla a Progreso de Obregón, Hidalgo, donde la mantuvieron en la misma condición hasta su muerte.
Desde 1983 autoridades del Instituto Nacional de Bellas Artes, amigos y familiares de la escritora iniciaron su búsqueda, realizaron denuncias, fue en 1985 cuando el abogado de los esposos Fuentes-Belmont presentó a Nellie en un Juzgado donde la habían citado, pero literalmente la presentó solamente, pues cuando se intentó detener a Campobello para realizarle estudios de su estado mental y de salud, el abogado lo impidió con argucias jurídicas y auxiliado por sus guardaespaldas.
De 1983 a 1998, María Cristina Belmont Aguilar y sus cómplices tuvieron el tiempo suficiente para apropiarse de la casa de Nellie Campobello, de sus joyas, abrigos de piel, estolas, así como de documentos inéditos suyos y de otros personajes, obras de arte como los telones y bocetos realizados por José Clemente Orozco, obras de Carlos Mérida, entre otros objetos valiosos, mientras mantenían la versión de que la escritora seguía viva. El 21 de diciembre de 1998, la Comisión de Derechos Humanos del entonces Distrito Federal encontró una tumba en el panteón de Progreso de Obregón con las iniciales de Campobello y la fecha de desceso del 6 de julio de 1986.
Respecto de los ejecutores del secuestro y muerte de Nellie Campobello, a su ex alumna y asistente no la alcanzó la justicia, sigue prófuga; Claudio Fuentes Figueroa, estuvo menos de dos años detenido; el abogado, Enrique Fuentes León, muerto en 2013, conocido como el abogado más temido y corrupto de México, quien también metió las manos en la propiedad de las obras de arte de la Colección Gelman y se le conoce por la defensa de capos del narcotráfico, estuvo sólo dos años en la cárcel. Es lamentable que siendo una mujer que aportó tanto para la construcción del México postrevolucionario -en la creación de instituciones, la memoria histórica, la poesía, la educación y la danza-, a la fecha en que esto se escribe ninguna editorial ni librería tiene a la venta alguna edición de sus obras, además de que los delitos cometidos en contra de su persona no fueron castigados.
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