
El voto no se compra (en EU)
MORELIA, Mich., 21 de septiembre, 2017.- El gobernador de Michoacán informó que suspendió su segundo informe de labores programado para el próximo 24 de septiembre debido a la tragedia ocurrida por el sismo del pasado 19 de septiembre y que afectó drásticamente a la Ciudad de México, Morelos, Puebla, Guerrero y Estado de México, ya que al cierre de la edición sumaban 230 decesos.
Sin duda se trata de una decisión sensata, porque de lo contrario se prestaría a la crítica sobre todo de sus detractores. Entre más pasan las horas la situación se vuelve más compleja, porque aún hay un buen número de personas por rescatar, y sobre todo porque los efectos se siguen acumulando, si tomamos en cuenta que Oaxaca, Chiapas y Puebla también sufrieron daños severos.
Sobra decir que la ciudadanía sabrá perfectamente que políticos han actuado con intereses distintos a los de la solidaridad. Por ejemplo, observamos este miércoles al mediodía una enorme manta del Partido Ecologista, sobre la avenida Camelinas de la capital michoacana donde realizaban una colecta para los damnificados. El oportunismo no es nuevo.
Pareciera también que el equipo del Presidente de la República está buscando con esta tragedia mejorar la imagen de su jefe, pero en este tipo de tragedias nada funciona, el reconocimiento se lo llevan las personas anónimas que participan en el rescate y colaboran con víveres y otros enseres sin buscar nada a cambio.
Es obvio que el Presidente tiene la obligación de informar y de estar atento de lo que ocurre en las zonas siniestradas, pero todo tiene su tiempo y su espacio. A diferencia del sismo del 85, es que en esta ocasión ha habido una mayor muestra de coordinación, un poco tardía, pero se están atendiendo cada uno de los lugares colapsados. Hace 32 años hubo edificios derrumbados como el de las costureras de Calzada de Tlalpan, que pesaron meses y nadie siquiera lo tocó. Claro el daño fue cientos de veces más grave.
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