Filosofía sin escrúpulos
PACHUCA, Hgo.,17 de septiembre de 2025.- Amables lectores y lectoras: “Otra forma de servir”, este espacio periodístico, ha sido desde hace algunos meses una plataforma de encuentro para la crítica y el debate de ideas y propuestas. Hemos planteado asuntos de repatriación, movilidad, aprovechamiento de recursos, organización de la sociedad civil, entre otros. Con cada tema revisado, le hemos planteado a usted que nos distingue con su amable atención, alternativas de participación, para que su vida cotidiana y nuestra ciudad materialicen mejores condiciones de vida.
En esta oportunidad, quiero compartirle una nueva posibilidad, que tal vez sea la más importante que he abordado al momento, y que es lo que constituye para mí: otra forma de servir. Se trata de la sociedad organizada como agente de cambio, del papel activo que tienen los ciudadanos, grupos y entidades no gubernamentales (ONG), colectivos y movimientos sociales en la construcción de democracias sólidas, justas y participativas.
Las acciones de la sociedad organizada impactan en las esferas social, política, económica y cultural de una manera distinta a como lo hacen las acciones de gobierno. Lo que se emprende desde la sociedad organizada tiene la profundidad que da el reconocimiento de cada situación de primera mano. Es común en el sector de las ONG que quienes constituyen una fundación u organismo lo hacen para incidir en un tema que de alguna manera han padecido en carne propia.
Mujeres que han vivido violencias se organizan para apoyar a otras mujeres, familias que han tenido un integrante convaleciente de una enfermedad específica fundan asociaciones para sensibilizar a padres de familia, grupos de migrantes repatriados crean redes de apoyo para compatriotas que tienen necesidades específicas cuando están lejos de casa. No se trata de ciudadanos inmaculados, sino de mujeres y hombres que actúan para cambiar una realidad.
El sector público tiene mecanismos para brindar atención a cada arista de la vida que así lo requiera, pero la sociedad organizada tiene la fuerza de la gente. Desde esa trinchera he logrado resultados que impactan en el bienestar de personas. A través de la fundación María Elena Moreno, hemos llevado a diversas familias alimentos, enseres, pavimentado calles, la mayoría con concreto hidráulico; otorgado servicios de atención médica gratuita, entregado lentes y computadoras personales para estudiantes por mencionar algunas.
Personalmente, tengo registro en un partido político, pero mis acciones en la sociedad organizada son mi otra forma de servir, y estaban antes, se refuerzan hoy con nuevas alianzas y seguirán después de mi paso por la política.
Si usted que me presta su atención se ha reunido con sus vecinos para resolver primeros problemas o para organizar una fiesta, lleve esa organización un paso más lejos: Reúnanse para lograr mayores alcances.
Si usted ya forma parte de la sociedad organizada, reúnase con otras asociaciones, para aumentar los decibeles de su lucha. Una sociedad que se comunica para resolver es necesaria en para incidir en las áreas que el gobierno no puede o no quiere ver.
Una democracia se enriquece con un trabajo de esa naturaleza: con grupos de personas que son agentes de cambio, no apéndices de un partido.