Filosofía sin escrúpulos
PACHUCA, Hgo., 15 de junio de 2026.- Durante las últimas semanas se ha discutido intensamente el futuro de la USICAMM y los mecanismos que habrán de sustituirla. Las opiniones son diversas. Hay quienes consideran que su desaparición es una oportunidad para corregir errores que durante años afectaron a miles de maestras y maestros. Otros ven con preocupación la incertidumbre que se abre respecto a la asignación de plazas, promociones y cambios de adscripción.
No pretendo defender a la USICAMM. Conozco sus limitaciones, escuché las quejas de docentes y observé las dificultades que generó en muchos procesos. Ningún sistema es perfecto. Sin embargo, también conocí de cerca una realidad que pocas veces se discute públicamente: los problemas que surgen cuando las decisiones dejan de depender de reglas claras y comienzan a depender de relaciones, influencias y negociaciones.
Tuve la responsabilidad de participar en espacios donde se definían movimientos de personal. Desde ahí pude observar algo que difícilmente se aprecia desde fuera. En teoría, la autoridad educativa toma las decisiones. En la práctica, existen múltiples actores que buscan influir en ellas.
Por un lado, están las organizaciones sindicales, cuya función legítima es defender los derechos laborales de sus agremiados. Sin embargo, también es cierto que históricamente algunas dirigencias han buscado ampliar su influencia sobre procesos que corresponden a la autoridad educativa. La disputa por espacios de decisión no es nueva. Quienes han ocupado responsabilidades directivas saben que, en ocasiones, la presión sindical puede llegar a limitar la capacidad de conducción institucional.
Pero ese no es el único problema. Existe también una estructura menos visible, integrada por operadores administrativos, mandos medios y funcionarios que permanecen en las instituciones durante muchos años. Son personas que conocen cada procedimiento, cada movimiento y cada espacio disponible. Una vacante conocida antes de tiempo. Un trámite que avanza con rapidez para unos y con lentitud para otros. Una interpretación conveniente de una norma. Una información que se comparte selectivamente. Pequeñas acciones que, aisladas, parecen insignificantes, pero que acumuladas terminan alterando la equidad de los procesos.
Quienes hemos intentado corregir estas prácticas sabemos que la resistencia rara vez es frontal. No suele presentarse mediante una oposición abierta. Aparece en forma de desgaste, descalificación, rumores, obstáculos administrativos o cuestionamientos a la autoridad de quien intenta poner orden.
Por ello, la pregunta que hoy debemos hacernos no es si la USICAMM era perfecta. Claramente no lo era. La verdadera pregunta es qué mecanismo garantizará que los procesos futuros sean mejores.
En este contexto cobra relevancia la consulta nacional anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum para definir el nuevo modelo que sustituirá a la USICAMM. La intención de escuchar a las maestras y los maestros parece, en principio, una decisión pertinente. Sin embargo, el valor de una consulta no depende únicamente de su realización, sino de la claridad respecto a lo que efectivamente estará sujeto a discusión. Si el debate permitirá revisar de fondo los criterios de ingreso, promoción y movilidad, podría convertirse en una oportunidad para construir un sistema más justo.
La educación pública necesita procesos que inspiren confianza. Los docentes merecen saber que una plaza se obtiene por cumplir requisitos verificables; que una promoción depende del mérito profesional; que un cambio de adscripción responde a criterios públicos y conocidos; y que cualquier decisión puede ser revisada y explicada.
Lo que está en juego no es únicamente la desaparición de una institución administrativa. Por eso es importante plantear: ¿La propuesta que se enviará al Congreso, garantizará que las decisiones se tomen con transparencia, equidad y verdadero sentido de justicia para todos?
Las de chile seco
Bueno, a muchas entidades no les preocupa. Han cedido la rectoría de los procesos de ingreso, permanencia y promoción, hace tiempo.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.