@JoelSanRadar

Sin incidentes mayores y con un comportamiento ejemplar por parte de la ciudadanía, este domingo los hidalguenses salieron a votar para elegir presidentes municipales y, aunque será hasta el miércoles cuando haya resultados oficiales, los controvertidos resultados preliminares dan un panorama general de lo que fue la elección y deja muy claro una máxima de la política mexicana.

En política no hay victorias totales ni derrotas para siempre y eso lo sabe muy bien el presidente Andrés Manuel López Obrador, que en su camino a Palacio Nacional, falló en el 2006 y en el 2012 en su intento por llegar a Los Pinos, pero ya sumaba una derrota más de cuando buscó el gobierno de Tabasco, pero todo ello y el triunfo en la elección por la jefatura de gobierno del entonces Distrito Federal en el 2000, forjó al AMLO que finalmente obtuvo la titularidad del ejecutivo.

Y el resultado de ayer, deja una gran lección para Morena, hace dos años ganó en Hidalgo la elección presidencial; la de senadores, la de diputados federales y la del Congreso Local; obtuvo el triunfo en todo lo que se podía ganar; “carro completo” era el término que se utilizaba para quien ganaba todo de todo. Así que confiados en la inercia que venía desde el 2018, en el Movimiento de Regeneración Nacional alardeaban que ganarían alrededor de 60 municipios de los 84 que estuvieron en juego, pero como se ven las cosas, con suerte llegarán a los 20, pero además tuvieron que hacerlo en coalición con tres partidos más.

PACHUCA, LA CEREZA…

Desde hace muchos años quedó claro que los “carros completos” ya no existen; Y en el Partido Revolucionario Institucional saben que esos tiempos no volverán; pero en las administraciones municipales que recién concluyeron su gestión, el PRI encabezaba 23, así que conscientes de su realidad hacían chonguitos para al menos quedar igual; pero si los resultados que se conocen se confirman, estarían ubicándose como gobierno en unos 26 municipios, quizás hasta 30 y la noche de este domingo ya celebraban haber ganado los principales.

De entrada recuperan con Israel Félix Soto el gobierno en Mineral de la Reforma que se encontraba en poder del PAN; tienen amplias posibilidades de retener Tulancingo, Zempoala, recuperar Huejutla; ganan en Omitlán, Tasquillo, Huazalingo, Tlaxiaca, Zacualtipán, Santiago Tulantepec, Tlahuiltepa, Pisaflores, Agua Blanca, Tolcayuca, San Agustín Metzquititlán, Metztitlán, Tepehuacán, Yahualica y Atlapexco, entre otros, pero la joya de la corona, la cereza del pastel, sería recuperar Pachuca y las cifras dicen que así será, aunque con un resultado cerrado que será debatido e impugnado por Morena y sus aliados, a quienes todo indica que no les alcanzó.

Tan solo por el número de alcaldía, para los priistas sería un gran resultado; pero si se considera la importancia de ganar la capital y la zona metropolitana, entonces la cosecha se vuelve extraordinaria para un partido al que desde hace años le escribían su esquela y le han cantado las golondrinas. La dirigencia que encabezan Erika Rodríguez Hernández y Julio Manuel Valera Piedras, puede sentirse muy contenta.

NO ES CULPA DE PABLO…

Si se confirma la victoria de Sergio Baños Rubio en Pachuca, hay que ser justos y decir que la derrota de Morena, no es culpa del candidato Pablo Vargas González, él es una persona con una sobresaliente y muy sólida formación académica; como docente, investigador y activista de derechos humanos, ni siquiera se le puede cuestionar, pero… la forma en la que llegó a la candidatura, le quitó el voto y apoyo de muchísimos morenistas.

La inercia de la votación del 2018 en favor de Morena; el cuestionable gobierno del PAN de Yolanda Tellería Beltrán y los pésimos antecedentes que dejó el último gobierno priista con Eleazar García Sánchez a la cabeza; hicieron que aún antes de iniciarse el proceso electoral, los morenistas ya tuvieran ganada la ciudad capital.

Morena Hidalgo tenía el gobierno de Pachuca en la bolsa, su choro de la 4ª transformación aún tiene cautivados a miles y por si fuera poco, tenían candidatos ganadores, pero se olvidaron de cumplir lo básico de la democracia interna y creyeron que el efecto López Obrador les rendiría por igual en este 2020 y en un exceso de confianza impusieron candidaturas en muchos de los municipios traicionando a su propia militancia y ahí están los resultados de los que no tienen nada que presumir.

EL PREP QUE NO FUE PREP…

Posiblemente la parte más cuestionable del proceso y que seguramente dará mucho de qué hablar, será el fallido Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), que no fue validado por el Instituto Nacional Electoral (INE), lo que obligó de última hora al IEEH como Organismo Público Local Electoral (OPLE) a operarlo por sí mismo; lo que no afecta ni altera en nada el cómputo, pero que sí le da todos los argumentos a quienes hayan perdido para deslegitimar las cifras, alegar fraude y hasta alegar que se les cayó el sistema, cuando -hay que insistir- nunca estuvo de pie.

No hay manera de que se haga fraude porque en cada casilla hay representantes de los partidos, todos firman las actas, todos tienen sus copias y cada instituto y candidato tienen su propio conteo, además de que en estricto sentido sí hubo y sigue habiendo PREP, pero el pésimo trabajo que hicieron los técnicos del Instituto Estatal Electoral, impacta gravísimamente en la percepción social que los electores pudieran tener del IEEH; quien gane, no importa si es por mucho o por poco y del partido que sea, tendrá su triunfo bajo sospecha ante los ojos del pueblo bueno y sabio.

La consejera presidenta del IEEH, Guillermina Vázquez Benítez, tienen ante sí el reto de mantener arriba la imagen y el mucho o poco prestigio del IEEH que sale seriamente dañado por el fallido PREP que no lo fue; y si para conservar la legitimidad del proceso y la credibilidad en el resultado, debe “cortar cabezas” a los inútiles que fallaron en la parte técnica, tiene que hacerlo y muy pronto.