Como bien lo dice Juan Bustillos en los Iniciados, su famosa columna, en su edición de ayer, México todavía no ha llegado a las condiciones de divisionismo y confrontación política y social que se vive en Sudamérica.

Ayer cumplió un año ejerciendo el máximo poder político que existe en México, la presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador.

Realizó una celebración en su ya conocido ejercicio de comunicación política, porque hay que reconocer que TODO movimiento del político de Macuspana, es un calculado ejercicio de comunicación política.

Llega, como lo dijimos en este espacio el pasado viernes, con una aprobación popular a su mandato muy superior a la que en su primer año de gestión tuvieron Vicente Fox y Felipe Calderón.

El caso de Enrique Peña Nieto fue un desplome brutal a causa de yerros como sus declaraciones sobre sus tres libros favoritos en la FIL, que transformó la gran popularidad que el mexiquense tuvo como candidato presidencial, en un rosario de equivocaciones personales que se convirtió en un tobogán para su imagen presidencial.

Y de allí en adelante vino la cascada de acusaciones sobre corrupción que tuvieron momentos críticos con la Casa Blanca, la casa de Luis Videgaray en Malinalco y los indicios de contubernio en la construcción del Paso Exprés de Cuernavaca y en las obras que ya se realizaban en lo que sería el aeropuerto de Texcoco.

Vicente Fox fue señalado por la opinión pública como un mandatario totalmente manejado por su esposa Marta Sahagún, a quien permitió enriquecerse junto a su familia de una manera indignante y condenable.

Felipe Calderón inició la guerra contra el crimen organizado para legitimar su dudosa victoria electoral ante AMLO en el 2006.

Una guerra que ha costado al país muchos miles de víctimas y que fue la simiente del estado de indefensión e inseguridad que se vive todavía en el país.

Ayer en México se realizaron dos marchas.

Una en claro apoyo al presidente López Obrador culminada con su arenga, de indeleble tinte de campaña electoral, en el Zócalo de la CDMX.

La otra, que inicialmente sería una protesta por el crimen ominoso perpetrado contra miembros de la familia Lebarón, terminó en una abigarrada y numerosa presencia de partidos políticos, personajes opositores a AMLO, algunas organizaciones no gubernamentales que conservan cierta credibilidad en una sociedad que sigue creciendo bajo la cultura de la sospecha de ser víctima en muchas ocasiones de cruzadas personales, o en el mejor de los casos, proclamas cuyo sectarismo es más político que social.

Hoy México no está paralizado. No tiene dos presidentes como es el caso de Venezuela, uno en funciones reales y otro apoyado por la ultraderecha exterior. Tampoco está crispado por enfrentamientos como los de Bolivia, Chile o incluso Argentina.

Somos un país con claros problemas económicos agravados por la vecindad con el país más poderoso de la Tierra, pero afortunadamente con una estabilidad institucional de la que desgraciadamente carecen países como por ejemplo los mencionados en el párrafo anterior de estas notas.

Suscribo lo que dice en sus Iniciado Juan Bustillo: estamos en un proceso de cambio que sacude muchas viejas estructuras, pero aún no somos un país al borde de un colapso social estilo sudamericano.

Por allí anda la cuestión.

EN TIEMPO REAL

1.- En Quintana Roo el secretario de seguridad pública Alberto Capella, ha implementado un plan de concertación para la entidad al que ha convocado, con muy buena aceptación, a la sociedad civil, al empresariado de la Ribera Maya y las organizaciones marginales que han sido asoladas por la violencia.

Capella avanza con su Plan operativo de prevención de desorden, violencia y delincuencia del estado de Quintana Roo está organizado en cuatro ejes estratégicos que orientan el esfuerzo institucional y colectivo: fortalecimiento institucional, toma de decisión científica e informada, protección y fortalecimiento social, y construcción de ciudadanía activa.

El Plan operativo de prevención de desorden, violencia y delincuencia del estado de Quintana Roo está organizado en cuatro ejes estratégicos que orientan el esfuerzo institucional y colectivo: fortalecimiento institucional, toma de decisión científica e informada, protección y fortalecimiento social, y construcción de ciudadanía activa. Quintana Roo se convierte así en el destino turístico de playa más seguro de México.

2.- En Puebla, el Congreso Local designó como Contralor del Estado a Francisco Romero Serrano quien cuenta con amplia trayectoria en áreas fiscales.

Su nombramiento fue aprobado por el pleno del Congreso del Estado en la sesión del miércoles 27 de noviembre. Estará en el cargo un periodo de 7 años y podría ser ratificado por otros 7 más por el Congreso que estuviere en funciones en ese momento. 

El nombramiento de Francisco Romero recibió un amplio reconocimiento de la iniciativa privada y demás sectores de la sociedad poblana.

3.- Al Partido Redes Sociales Progresistas le faltan solo dos asambleas para cumplir con los requisitos impuestos por el INE y estar a un paso de alcanzar su registro como partico político nacional.

Redes Sociales Progresistas tiene como líder a José Fernando González Sánchez que en Yucatán, durante su más reciente asamblea se comprometió a que su organización esté comprometida con las causas sociales mas demandadas por la sociedad.