ACAPULCO, Gro., 13 de octubre de 2021.- El ex gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero dijo que fue un “chivo expiatorio” en la “desinteresada” investigación que hizo en su momento el gobierno federal de Enrique Peña Nieto, luego de la desaparición de los 43 normalistas de la escuela rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre de 2014.

Enfatizó, sin embargo, durante su participación como ponente en el Grupo ACA, que ningún gobernador había apoyado tanto a la normal como él lo hizo y la desaparición de los 43 ha sido una lápida que ha “cargado de manera injusta”.

“Si yo hubiera propiciado una situación de esa naturaleza, ¿No habría sido cavar mi propia tumba? (…) Durante mi vida pública y trayectoria política jamás me manché las manos de sangre y no tenía por qué hacerlo y mucho menos con estos jóvenes (…) ¿Qué pasó ahí? Había que buscar un chivo expiatorio ¿Por qué? Porque el gobierno federal no le dio ninguna importancia a un hecho tan triste y tan lamentable como este que se escribió ese día en la ciudad de Iguala”, expresó.

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