PACHUCA, Hgo., 11 de agosto de 2019.- La elección del PRI en Hidalgo fue desventajosa para el propio partido, ya que se siguió un padrón no adecuado y se dejó fuera de la lista a militantes de verdad, mientras que se observan traidores que ya no están en las filas y que aún están inscritos, aseguró el gobernador Omar Fayad Meneses tras emitir su voto este domingo.

Al acudir a la casilla ubicada en las inmediaciones de la explanada Bicentenario, el mandatario estatal ejerció su derecho como militante del Revolucionario Institucional en la renovación de la dirigencia Nacional, donde denunció las desventuras de esta elección.

Subrayó que esta jornada tuvo condiciones muy sui generis, pues desde el principio fue desventajosa para el PRI, esto al argumentar primero, que el padrón que se envió desde Hidalgo de la militancia no fue aprobado por el Instituto Nacional Electoral (INE), instancia que avaló uno que no fue adecuado.

En segundo punto, denunció que muchos militantes de cepa quedaron fuera del padrón, con lo cual no se les permitió participar en esta jornada, mientras que lamentó que algunos “traidores que ya hasta se largaron” del partido, aparecieron en el padrón.

“Está elección jamás va a demostrar, ni remotamente, ni el tamaño, ni la fuerza del PRI”, manifestó Fayad Meneses, al puntualizar que a su vez las urnas y puntos de recepción de los votos fueron insuficientes y en varios casos, alejados de las comunidades donde poseen militantes.

Respecto a su partido y el proceso en curso, el primer priista de la entidad consideró que actualmente vive desde julio de 2018 un momento difícil y complejo, derivado de la derrota electoral, por lo cual se tienen que reinventar, democratizar al partido.

Precisó que el partido debe retomar las causas sociales, volver a sus principios, retomar las causas ciudadanas, a las bases, ya que en la medida que las tome, va a tener un futuro.

Abundó que se debe transitar a ser una oposición responsable, pues mencionó que le molesta actualmente que se plantee al PRI como una oposición estridente, que a todo se opone y eso no le sirve al partido, ni al país.