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PACHUCA, Hgo., 8 de septiembre de 2026.- La Unidad de Planeación y Prospectiva del Gobierno Estatal, encabezada por Miguel Ángel Tello Vargas, fue reprobada por la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo (ASEH), revela un informe individual incluido dentro de la Cuenta Pública 2023.
El documento detalla 14 observaciones por “errores y omisiones relacionados con deficiencias en la creación y uso de elementos de monitoreo y evaluación de la política pública”. En pocas palabras, la Auditoría estatal observó desde 2023 que los indicadores y evaluación de la Unidad de Planeación no servían y, aunque respondió, sus pruebas no fueron aceptadas, por lo que las recomendaciones subsistían.
A tres años de aquel reporte, cuyas observaciones aún persisten, la Unidad de Planeación difundió sus propios indicadores 2026, pero muestran exactamente lo mismo, por lo que no es un asunto viejo: es un expediente abierto y una falla vigente.
El informe de la ASEH desnuda a una dependencia en opacidad total y sin resultados, encabezada por Tello Vargas, quien se dio a conocer por ofrecer inversión para el rescate de espacios públicos (con dinero del erario) a quien le diera más likes en sus comentarios de redes sociales.
Evalúan sin publicar y sin fechas.
El documento detalla graves errores, como, por ejemplo, que el Programa Anual de Evaluación (PAEDEH) —una de las principales herramientas de la Unidad de Planeación— no se publicó en el Periódico Oficial ni en su propia página.
Tampoco le agregaron calendario de ejecución y los nombres de dependencias y programas no coinciden con las licitaciones EA-913003989-N493-2023 y EA-913003989-N543-2023, y sus respectivos contratos 525/2023 y 526/2023.
El reporte de la ASEH detalla que no se publicaron los Informes Finales de las evaluaciones realizadas por la dependencia. No presentaron evidencia de la evaluación del Programa Sectorial de Gobernanza 2016-2022 ni el de la Contraloría 2022-2028. Y nunca crearon un programa para atender los Aspectos Susceptibles de Mejora.
Otra de las fallas detectadas es que no entregaron en forma el Reporte Anual de Percepción. Crearon la Dirección General de Percepción e Impacto Ciudadano, pero ni siquiera aparece en sus Manuales de Organización, así que fue imposible verificar qué hace o cómo se procesa la opinión ciudadana.
Mientras que la Matriz de Indicadores para Resultados (MIR) está desactualizada. No publicaron indicadores operativos ni los alineados al Plan Estatal de Desarrollo. No tienen banco de datos cuantitativos y cualitativos para la Agenda 2030. No tienen lineamientos vigentes para el Sistema de Información Georreferenciada (SIGEH) y sus datos no están disponibles para más usuarios.
No publicaron en datos abiertos el banco de proyectos. No tienen criterios para integrarlo, operarlo o difundirlo, ni información suficiente para dar seguimiento a obras viables.
Su documento de consideraciones presupuestarias no sirve para tomar decisiones: no trae diagnósticos, ni estudios técnicos, ni resultados de indicadores 2023. No tienen una base de datos completa de indicadores —sin dimensión, unidad de medida, fórmula o semaforización— y no vincularon los indicadores con el presupuesto.
No impulsaron un modelo de monitoreo y evaluación de la política social, no fomentaron la evaluación en los municipios, no presentaron análisis de pobreza serios y no publicaron los trabajos del convenio con el Colegio del Estado de Hidalgo. Tampoco compartieron con el CONEVAL informe anual de experiencias.
Los estudios de prospectiva que sustentan el Plan Estatal de Desarrollo 2022-2028 solo sintetizan foros ciudadanos con porcentajes, sin estadística ni análisis de la problemática real de Hidalgo.
El diagnóstico regional fue ignorado para definir objetivos y estrategias, no hay metas cuantificables alineadas a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En pocas palabras, la Unidad de Planeación no tiene modelos de monitoreo, carece de estadísticas, de evaluaciones reales, por lo que es imposible constatar si las políticas públicas de Hidalgo mejoran o no.
Pero no solo la Auditoría del Estado puso en evidencia el rezago y la falta de resultados en la Unidad de Planeación porque sus indicadores y su evaluación no sirven. Los propios reportes de la dependencia publicados este año muestran exactamente lo mismo.
Basta ingresar a la plataforma de indicadores para percatarse que marca en rojo cuatro de los siete indicadores: los planes que le faltan por publicar, los proyectos regionales, la efectividad de su propio monitoreo y sus dictámenes.
En la plataforma estatal indicadores.hidalgo.gob.mx, cuatro indicadores aparecen “En rezago” en letras rojas: instrumentos de planeación publicados (70.74 por ciento contra meta de 95), proyectos con impacto regional con análisis de congruencia (28.57 contra 70), índice de efectividad de los instrumentos de planeación (62.5 contra 100) y dictámenes generados (50.5). Los únicos dos que aparecen en verde son acuerdos de reuniones y asesorías jurídicas.

En contraste, durante las últimas seis semanas la agenda pública del titular de la Unidad de Planeación y Prospectiva, Miguel Ángel Tello Vargas, se ha concentrado en actividades ajenas a su responsabilidad institucional: un festival de la barbacoa en Actopan, una feria canina y una jornada de bacheo en una colonia de Pachuca, esta última con evidentes fines electorales.
En ese mismo periodo, ninguna de sus publicaciones en redes sociales ha abordado el Sistema Estatal de Evaluación, el tablero de indicadores o alguna de sus obligaciones como responsable de la planeación del estado.
Así, mientras la Auditoría Superior documenta opacidad, rezago e informes sin sustento, el responsable de planear el futuro de Hidalgo parece más preocupado por planear su próxima foto.