PACHUCA, Hgo., 2 de febrero del 2021.- Las determinaciones políticas y no sanitarias realizadas por el Gobierno de México implican que los muertos por Covid 19 ascienden en un panorama real a más de 400 mil y no los casi 160 mil decesos que de manera oficial se informan, aseveró la doctora Laurie Ann Ximénez-Fyvie, jefa del laboratorio de genética molecular de la UNAM.

Durante la emisión del programa Quadrante, la autora del libro “Un daño irreparable, la criminal gestión de la pandemia en México”, resaltó una cifra bastante escandalosa en razón de la mortalidad por Covid 19 en contraste con las cifras oficiales que cada día se presentan por las autoridades de salud.

Bajo este escenario, aseguró que en realidad son alrededor de 400 mil las personas fallecidas a causa del virus de Covid 19 y no las ahora 159 mil 533 víctimas hasta el corte de este martes.

“Si nos asomamos a las cifras del INEGI, que dio a conocer la semana pasada y vemos el exceso de mortalidad que está reportado por la Secretaría de Salud, la cifra real en México, que en realidad la cantidad de personas se han muerto en México a la fecha, ronda alrededor de los 400 mil, esto es el número real de personas que han muerto por Covid 19”, aclaró durante la entrevista.

Bajo este tenor, señaló que esta mención es documentada y testimonio escrito desde la perspectiva profesional y académica, de los errores cometidos durante este primer año de la presencia de la pandemia.

En el transcurso de la conversación, Ximénez-Fyvie subrayó que las acciones generadas por el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez no se basan en una estrategia con consideración a la evidencia, sino a un planteamiento político, pues aseguró que la mayoría de estas muertes, eran prevenibles.

Abundó que la toma decisiones no recae en un problema de falta de conocimiento o capacidad, además de que no considera como dolo el actuar de las autoridades que llevaron a todas estas muertes por el virus, sino que éstas se tomaron de manera errónea, situación por la cual lo pone como responsable al funcionario federal.

“No es un error, pues lo que está pasando, se sabía lo que se tenía que hacer, se sabe hoy lo que se tiene que hacer para controlar el problema y este hombre ha decidido no hacerlo, ha decidido no hacerlo por razones de conveniencia política”, menciona la autora.

Posteriormente remató: “¿para qué vamos a causarle un dolor de cabeza a las obras magnas que el gobierno está desarrollando, porqué quitarle dinero a eso y ponerle pausa, invertir esto en el problema inmediato que es salvar las vidas de los mexicanos”.