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TULA DE ALLENDE, Hgo. 19 de junio de 2026.- Persiste el problema ambiental en el ejido de Bomintzhá, en el municipio de Tula de Allende, lo que ha generado la existencia de dos basureros clandestinos situados en tierras ejidales.
Pese a ello, el alcalde Cristhian Evanivaldo Martínez Reséndiz no ha emitido ninguna postura al respecto, por lo que en mesa de trabajo con la comisión de Ecología del ayuntamiento explicaron que desde el primer día en que camiones del municipio y otros que antiguamente depositaban sus desechos en el relleno regional de Tula —el 20 de marzo del presente— han buscado sin éxito que el alcalde les dé una explicación sobre el tema, pero que hasta la fecha el edil se les ha escondido.
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Los inconformes dijeron que el gobierno local no consultó al ejido sobre la llegada del vertedero, el cual acusaron que hasta ahora se mantiene a cielo abierto y en funcionamiento, pese a haber sido suspendido desde hace al menos dos meses.
Manifestaron su inconformidad y desacuerdo con los daños ambientales que están derivando de la situación, dado que presuntamente los complejos no cuentan con medidas de protección mínimas para evitar que la contaminación se pueda trasminar a los mantos acuíferos o al resto del entorno ecológico cercano a los puntos.
Lamentaron la postura del gobierno municipal que se niega a atender a la ciudadanía, pero dijeron comprender un poco, ya que si a los integrantes del ayuntamiento no se les escucha y se les censura en sus participaciones, qué pueden esperar los vecinos sin cargo.
A la mesa de trabajo de Ecología asistió el director de Servicios Públicos, Jehovani Jakob Paredes Padilla, quien aceptó que por unos días el tiradero de residuos no había cumplido con las especificaciones ambientales para un relleno, pero señaló que estas ya habían sido subsanadas.
“Ya se instaló una geomembrana y demás infraestructura para garantizar la operación segura de la central”.
Aclaró que la instalación no es un confinamiento como tal, sino una central de transferencia de residuos que son llevados posteriormente a Zumpango, Estado de México. Aseguró que los desechos no pueden estar ni un solo día completo en el lugar, por lo que a las cuantas horas son movidos del supuesto basurero.
Sin embargo, los ejidatarios insistieron en que no se les consultó, por lo que adelantaron que seguirán demandando que el Ejecutivo local les dé una respuesta formal.