PACHUCA, Hgo., a 28 de enero de 2020.- Esta tarde durante el recorrido que hicieron autoridades estatales junto con el director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en las instalaciones del hospital Columba Rivera Osorio, de esta ciudad, elementos de seguridad y empleados de la clínica impidieron que familiares de pacientes de emergencias se acercaran al gobernador Omar Fayad y al titular del ISSSTE, Luis Antonio Ramírez Pineda.

Así lo manifestaron a Quadratín Hidalgo personas que afirmaron haber sido agredidas, amenazadas y encerradas en las instalaciones para evitar que dieran a conocer las condiciones de hacinamiento en que permanecen más de 60 pacientes en el área de urgencias de ese nosocomio.

Durante el recorrido por las instalaciones, los afectados acusaron que no se les permitía salir de urgencias, pues amagaban con pedir la atención de las autoridades encabezadas por Fayad Meneses y Ramírez Pineda.

“Queríamos alcanzar al gobernador, que pasara, junto con el director del ISSSTE a ver en qué condiciones se atiende a los pacientes, que los tienen hacinados en los pasillos y en sillas de metal por falta de camas, que urge que se amplíe el área de urgencias y a pedir atención digna, pero no nos dejaron pasar”, afirmaron.

Igualmente, señalaron la poca disposición del personal de la clínica para atender a las personas que se encuentran allí por un padecimiento, ya que en varios casos, están aún peor que como llegaron.

Dieron a conocer el caso de una mujer de la tercera edad que cayó al salir del baño de la sala de urgencias, agregando una dolencia más a la que ya de por sí la tenía afectada, pues es paciente de nefrología y lleva horas sin atención alguna.

Igualmente, la manera en que pasan horas y hasta días sentados en bancas de metal esperando a que se liberen camas en piso para poder continuar con sus tratamientos, mientras que algunos, en definitiva, terminan siendo atendidos allí durante varios días.

Los pacientes, algunos con seguimiento de varios días en clínicas de otros municipios, han llegado a Pachuca en busca de atención, la cual no obtienen de inmediato debido a la aplicación del sistema Triage de Urgencias, que determina los tres tipos de prioridades que se dan a las emergencias.

Según este listado, los pacientes pueden recibir atención inmediata, en caso de que el padecimiento ponga en riesgo su vida, siendo prioridad uno (rojo), en el semáforo amarillo se ubican personas que necesitan atención rápida para descartar problemas que pongan en riesgo su vida, y tardan en entrar hasta dos horas, mientras que los que se encuentran en el área verde, de tercera prioridad, y requieren atención médica y tratamiento, son canalizados a su unidad médica familiar o deben esperar entre dos y ocho horas para su atención.

“Seguro más tarde las noticias hablarán maravillas del hospital y de lo que las autoridades federales vieron, pero la verdad es que no observaron los problemas y no dejaron que se expusiera la verdad al director general

Queríamos acercarnos a él, porque sabemos que con él se pueden gestionar recursos, hablar para que conociera la realidad de la clínica”, expusieron.

La saturación del servicio en esta clínica, no obstante, no es noticia nueva, pues apenas en marzo del año pasado se viralizó un video en el que, desesperados por obtener atención, pacientes dañaron puertas de la sala de emergencias en exigencia de recibir atención médica ante la tardanza de las consultas, imágenes en las cuales se expuso cómo una mujer convulsiona en el sitio y es hasta ese momento cuando es ingresada.

Igualmente, hace un par de semanas, se dio a conocer el caso de un joven con diagnóstico de insuficiencia cardiaca, renal, respiratoria y neumonía que tuvo que ser trasladado al Hospital Dr. Fernando Quiroz Gutiérrez, luego de pasar por urgencias, donde sus familiares aseguraron que es “deprimente el hacinamiento, falta de higiene, poco personal, y falta de espacio, pues los pacientes tienen hasta quince días de estancia ahí”.

“A mi hijo, grave como iba, lo dio de alta un médico a la una de la madrugada sin ningún documento, sólo un papel para el vigilante, pero lo vimos muy mal y por nuestros propios medios lo trasladamos en ambulancia a la Ciudad de México.

Igualmente, denunciaron que, pese a que apenas el fin de semana el titular de Salud en el Estado, Marco Antonio Escamilla, aseguró que los centros de salud en todo el estado conocen el protocolo de actuación en caso de enfermedades respiratorias, hay pacientes que presentan estas mismas y no reciben la atención adecuada.

“Recomiendan que vaya uno al médico, que no se autorrecete y que descanse en casa, pero acude uno a consulta y aquí pasamos todo el día para que nos den pastillas de paracetamol o puras aspirinas”, relataron otros afectados.