PACHUCA, Hgo., 12 de agosto de 2019.- El gobernador con licencia Alejandro Moreno Cárdenas y la hidalguense Carolina Viggiano Austria asumirán formalmente en próximos días la dirigencia nacional del PRI, luego de imponerse sin problema a sus contrincantes en la elección de este domingo. Sin embargo, unidad es lo que menos dejó la contienda priista, y en Hidalgo el gobernador Omar Fayad denunció irregularidades en la elección donde arrasó la fórmula Alito-Viggiano, al acusar que en el padrón había muchos traidores y a los priistas de cepa no se les permitió votar. Por otro lado, mientras el grupo político del ex diputado federal Roberto Pedraza apoyó a la fórmula ganadora, su sobrino, Pavel Pedraza y a quien se le vincula laboralmente con el ex titular del Infonavit, David Penchyna Grub, previo a la contienda realizó una intensa campaña en redes sociales invitando a los priistas a no votar por Cárdenas ni por Viggiano, al considerar que representan la corrupción, el influyentismo y el compadrazgo, símbolos del viejo priismo.

Viggiano, ahora va por la gubernatura de Hidalgo

Luego de los resultados de la contienda dominical, en Hidalgo el PRI parece tener a su primera pre candidata al gobierno en la figura de la ex diputada federal Carolina Viggiano Austria, quien desde la secretaría general y con el apoyo la dirigencia nacional, tendrá margen para maniobrar, negociar y preparar una candidatura, con todo y los pronósticos de algunos analistas que opinan que en esta entidad ya huele a transición morenista. La hidalguense dejó entrever en entrevista con la prensa que la candidatura al gobierno de Hidalgo es el siguiente paso en su carrera política, sin embargo, primero tendrá que pasar la prueba de fuego: las elecciones de los 84 ayuntamientos en 2020, donde todo parece indicar que Morena obtendría triunfos en municipios que son vitales para el PRI.

Revés al Grupo Universidad

Como balde de agua fría cayó en el Grupo Universidad la consideración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), que revivió la polémica que hace un par de años provocó amparos y amenazas de marchas con su comunidad por parte de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), cuando el Congreso local (donde todavía prevalecía la mayoría priista), creó un organismo interno para auditar a la máxima casa de estudios, lo cual finalmente no prosperó ante la resistencia de las autoridades universitarias. La SCJN consideró que las figuras fiscalizadoras designadas por los Congresos locales no violan la autonomía de las universidades, pues éstas instituciones no deben ser ajenas, ni estar al margen de las reglas del Sistema Nacional Anticorrupción. La violación a la autonomía universitaria, fue el principal argumento del Grupo Universidad para evitar que los tentáculos del Órgano Fiscalizador Interno nombrado por el Congreso se inmiscuyeran en los documentos financieros y las millonarias cuentas que maneja la UAEH. De entrada la SCJN da luz verde a los Congresos estatales para auditar a las universidades, pero habrá que ver si este tema se concreta y si la legislatura de Hidalgo le entraría al asunto o de plano seguirá encubriendo los intereses del Grupo Universidad.

Incongruencia panalista

La congruencia no es algo que se dé en Nueva Alianza, luego que impugnó el financiamiento público que recibirá a través de prerrogativas el Partido Encuentro Social de Hidalgo (PESH), que al perder el registro a nivel nacional, promovió ante el Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH) su reincorporación a la vida política y renació localmente. Según el Panal, este partido no podía recibir prerrogativas debido a su reciente creación a nivel local, sin embargo, alguien le recordó a los panalistas que ellos también resucitaron en Hidalgo pues a nivel nacional corrieron con la misma suerte que los pesistas, por lo que al percartarse que se estaban echando la soga al cuello con su impugnación, decidieron dejarlo por la paz. Es más, hasta hicieron las pases con el PESH al grado que hasta serán aliados en la elección para renovar los 84 ayuntamientos de Hidalgo.