PACHUCA, Hgo., 16 de diciembre de 2020.- Será hacia la mitad del año próximo que en Hidalgo inicie la operación de la sede local del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), como parte de la implementación de la Reforma Laboral que en su primera etapa, iniciada el pasado 18 de noviembre, consideraba al estado entre los ocho que abrirían instalaciones.

En entrevista con Quadratín Hidalgo, el director general del CFCRL, Alfredo Domínguez Marrufo, señaló que aunque ya estaba por entrar en el nuevo sistema en materia local, la situación ocasionada por la contingencia sanitaria rebasó la planeación de las obras, por lo que Hidalgo no pudo iniciar simultáneamente la implementación.

Señaló que el compromiso realizado con las autoridades hidalguenses establece que la labor de las nuevas oficinas inicie en el primer semestre del año próximo, pero ello depende aún de la terminación de la contingencia sanitaria.

Lo anterior debido a los retrasos relacionados con los procedimientos de construcción, licitatorios, tramitación de documentos necesarios y autorizaciones para una nueva oficina y un nuevo sistema, así como la formación de personal.

Hacia la mitad de 2021 Junto con Guanajuato, Hidalgo se uniría a la implementación de la reforma que ya se llevó a cabo en Durango, Estado de México, San Luis Potosí, Zacatecas, Campeche, Chiapas y Tabasco.

Domínguez Marrufo detalló que este nuevo modelo de justicia laboral garantizará que los trabajadores participen y manifiesten su opinión sobre las negociaciones con sus sindicatos, se afilien a los mismos, conozcan sus estatutos, contratos colectivos y, sobre todo, ejerzan su derecho a elegir a sus dirigentes.

Igualmente, tienen la posibilidad de acceder a un nuevo sistema de resolución que privilegia la vía conciliatoria en 45 días naturales, acudiendo con personal certificado y calificado y con competencia y conocimiento para que las partes comprendan su posición y acuerden de manera satisfactoria por ambas partes, evitando en lo posible llegar a juicio, pero en caso de que este se dé, debe resolverse en 6 meses y no en años, como solía ser.

“Esta reforma laboral es una demanda histórica de trabajadores en el país, una verdadera democracia sindical que pretende evitar la simulación”, subrayó.