Bloquean calles por falta de agua en Mineral de la Reforma
TULA DE ALLENDE, Hgo. 13 de febrero de 2026. Tras más de cinco años de tensión, aparentemente la vida cotidiana volvió a la normalidad, la circulación vehicular y peatonal hacía todos los sitios de interés público de Ciudad Cooperativa, fue reabierta en su totalidad tras la restitución de la planta cementera La Cruz Azul a favor del consejo de administración encabezado por Víctor Velázquez Rangel.
Apenas la mañana de este jueves, las calles y avenidas del antiguo Jasso permanecían bloqueadas por parte de fuerzas de seguridad federales y estatales, ante la resistencia a dejar la fábrica por el grupo (de Alvaristas) que mantenían en poder la industria desde 2022.
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Durante la jornada previa, los accesos hacía el antiguo Jaso fueron restringidos como parte del despliegue de seguridad implementado por autoridades, lo que generó afectaciones temporales a la movilidad local.
No obstante, para la mañana de este día, vecinos y trabajadores reportaron que la circulación fue restablecida y que, en apariencia las actividades cotidianas retomaron su ritmo habitual.
De acuerdo con recorridos realizados en la zona, la calma regresó a la zona urbana del núcleo cooperativo, donde comercios y servicios operan con normalidad. Habitantes señalaron que la vida social en la comunidad volvió a su dinámica regular tras el retiro de los cercos de seguridad.
No obstante, la planta cementera continúa bajo resguardo de corporaciones de seguridad, que mantienen presencia en sus inmediaciones como parte de las medidas derivadas de la diligencia ejecutada ayer.
Hasta el momento, no se han reportado nuevos incidentes en la zona, y el tránsito en las vialidades principales del centro cooperativo se mantiene fluido, en lo que autoridades y representantes legales continúan con los procedimientos correspondientes.
Por su cuenta, el grupo que, hasta la madrugada de este jueves, tenía el control de la planta cementera, asegura reiteradamente que la diligencia de restitución fue ilegal y que, dado que Velázquez Rangel retomó el control de la fábrica, ellos obligadamente tuvieron que desplazarse hacía lugares seguros.