Filosofía sin escrúpulos
PACHUCA, Hgo. 4 de mayo del 2026.- El 3 de mayo se celebra el Día de la Santa Cruz, festividad católica que conmemora el hallazgo de la cruz de madera donde murió Jesús de Nazareth, atribuido a Santa Elena. En México, esta fecha es conocida también como fiesta de la Santa Cruz o Día del Albañil. Se trata de una tradición que mezcla la religiosidad católica con antiguos rituales agrícolas de origen prehispánico. Los trabajadores de la construcción colocan una cruz adornada en las obras como símbolo de protección contra accidentes.
La celebración incluye misas, la bendición de la cruz y una comida comunitaria, generalmente ofrecida por el dueño de la obra o el maestro de obra. Es una tradición profundamente arraigada en México, que vincula la fe católica con el gremio de la construcción y la arquitectura.

Antes de fallecer, el artista plástico Byron Gálvez, junto con Eva Beloglovsky, planearon donar la construcción de una capilla dedicada a la Santa Cruz en Mixquiahuala, Hidalgo, tierra natal del maestro Byron. Sin embargo, él murió antes de concluir el proyecto. Eva, fiel al compromiso adquirido con la comunidad, decidió terminarlo. La capilla pudo realizarse gracias a diversas donaciones:
La capilla se concluyó en 2011 y fue consagrada por el Obispo de Tula, Monseñor Juan Pedro Juárez Meléndez. Para mí fue una experiencia extraordinaria, pues me pidió explicar públicamente mis diseños y exhortó a la comunidad a cuidar todas las obras, subrayando su importancia.
En el espacio se integran elementos como la luz materializada, el color emocional y la acústica, que generan un impacto sensorial propicio para el recogimiento y la intimidad. El diseño y el arte en las capillas trascienden la mera estética: actúan como puentes entre lo material y lo espiritual, educando en la fe a través de la belleza y el simbolismo.
Históricamente, las capillas han sido lugares donde la Iglesia fomentó las artes, actuando como mecenas y preservando un patrimonio que forma parte esencial de la cultura humana.
Actualmente, sin embargo, el sacerdote en funciones no ha promovido el respeto ni el cuidado de la esencia de la capilla, aun cuando las obras —incluido el proyecto arquitectónico— están debidamente registradas en INDAUTOR como parte del patrimonio de la Iglesia.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.