Filosofía sin escrúpulos
PACHUCA, Hgo. 4 de mayo del 2026.- La escuela puede y debe ser un espacio de prevención básica, tanto en salud mental como en salud física. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNESCO proponen desde hace años que toda escuela sea una "escuela promotora de salud": no solo un lugar donde se ofrecen consejos, sino un entorno que integre salud física, mental, alimentación, actividad, vínculos, prevención y acceso a servicios.
La pandemia dejó en claro que la salud infantil no es un tema secundario. UNICEF advirtió en The State of the World's Children 2021 que la COVID-19 puso en riesgo la salud mental de toda una generación, pero también evidenció un problema previo: ansiedad, depresión, soledad, violencia, pobreza y falta de apoyo emocional ya afectaban a niñas, niños y adolescentes antes de la crisis sanitaria.
A partir de estos hallazgos, los organismos internacionales coinciden en que las y los estudiantes deben conocer cómo funciona su cuerpo: digestión, sueño, microbiota, sistema inmune, pubertad, dolor, señales de alarma, salud menstrual, salud intestinal y prevención. No se trata de medicalizar la infancia, sino de enseñar a escuchar el cuerpo sin miedo.
Porque, ¿quién de nosotros no creció con el mensaje de "come frutas y verduras"? Claramente, esos avisos no son suficientes. Es necesario explicar qué ocurre en el organismo: el impacto de los alimentos ultraprocesados, el exceso de azúcar, el bajo consumo de fibra, las bebidas azucaradas, así como la influencia de la publicidad y la disponibilidad de comida chatarra.
Y es en la escuela donde estos temas deben abordarse de forma sistemática. No solo desde el aula, sino revisando el entorno: cooperativas, comedores, máquinas expendedoras, acceso a agua potable, horarios de comida y educación alimentaria. Las revisiones recientes sobre intervenciones escolares contra la obesidad muestran que las estrategias más efectivas combinan mejora en la dieta, promoción del movimiento, educación y transformación del entorno escolar.
Pero, ¿qué ocurre con la regulación de las emociones? Con frecuencia las hemos invisibilizado o no hemos sabido abordarlas desde la escuela. Sin embargo, influyen directamente en el sueño, la alimentación, la inflamación, los vínculos, el consumo de sustancias, la adherencia a tratamientos y la búsqueda oportuna de ayuda. Es indispensable enseñar a las y los estudiantes a identificar cuándo pedir apoyo: sangrado, dolor persistente, cambios intestinales, pérdida de peso inexplicable, tristeza prolongada, ansiedad incapacitante, violencia, abuso, trastornos alimentarios, consumo problemático o ideación suicida.
La OMS señala que la alfabetización en salud permite a las personas y comunidades comprender los factores de riesgo de enfermedades no transmisibles y tomar decisiones preventivas informadas.
En este contexto, resulta pertinente proponer la creación de una Academia de Salud al interior de las Secretarías de Educación Pública de los estados. A partir de ella, las escuelas podrían destinar una hora semanal —desde primaria hasta bachillerato— a la prevención en salud. No como una clase moralizante, sino como un espacio práctico: diarios de sueño, lectura de etiquetas, cocina básica, huertos escolares, ejercicios de respiración, primeros auxilios emocionales, conversación sobre el duelo, actividad física cotidiana, redes de apoyo, señales de alarma y proyectos familiares.
Por supuesto, esto implicaría formación docente. No se trata de que cada maestro sea médico o psicólogo, sino de que sea un adulto alfabetizado en salud, capaz de detectar riesgos, orientar y canalizar. Hoy tenemos escuelas que preparan para exámenes, pero no siempre para vivir. Una educación verdaderamente integral debería enseñar matemáticas, lengua e historia, pero también cómo cuidar el cuerpo, cómo nombrar el dolor, cómo regular emociones, cómo alimentarse, cómo moverse, cómo pedir ayuda y, sobre todo, cómo prevenir.
Las de chile seco
La muerte de dos amigas, en circunstancias distintas, me obliga a detenerme: el cuidado del cuerpo y de las emociones no puede esperar.
Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.