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Foto: Especial

Triada mortal causa una de cada 3 muertes en México

Redacción
 
| 13 de Noviembre de 2017 | 14:46
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CHAUTLA, Pue., 13 de noviembre de 2017.– Las enfermedades del corazón, diabetes y enfermedades cerebrovasculares son las tres principales causas de defunción de los mexicanos, las cuales forman una triada mortal que juntas suman más de 226 mil muertes al año, es decir, una tercera parte de las más de 602 mil registradas en México, refirió el doctor Alejandro Chávez, de la Clínica de Enfermedad Isquémica Coronaria del Servicio de Cardiología del Hospital General de México.

Durante el Seminario de Salud Cardiovascular 1, 2, 3 por la Adherencia organizado por Laboratorios Ferrer dirigido a medios de comunicación, el especialista explicó que esta triada mortal tiene un común denominador, la ateroesclerosis, situación que ocurre al acumularse grasa, colesterol y otras sustancias en las paredes de las arterias. “A estos depósitos les llamamos placas ateroescleróticas que, con el tiempo, pueden estrechar u obstruir completamente las arterias y causar problemas en todo el organismo”.

Cuando una placa aterosclerótica se rompe súbitamente, desata la activación plaquetaria con la consecuente formación de un trombo, por lo que se le llama aterotrombosis, condición que lleva a incrementar fuertemente el riesgo de Infarto Agudo al Miocardio, Evento Cerebro Vascular y muerte vascular, explicó.

“Entre los principales factores de riesgo cardiovascular que son la causa de esta triada mortal podemos observar la hipertensión arterial, diabetes, obesidad y el tabaquismo en adultos mayores de 20 años. Adicionalmente, existen factores externos como un ambiente obesogéncio y una mayor edad de la población, lo que incrementa la incidencia”.

Frente a este panorama existen dos acciones básicas: la prevención primaria, enfocada en personas con factores de riesgo y la prevención secundaria, dirigida a quienes ya presentan alguna afectación. Por ejemplo, “en la primera podemos ser un poco más laxos con las metas de control de los pacientes, en cambio, en la secundaria debemos ser muy estrictos”.

La prevención primaria consiste en cambiar hábitos que sean más saludables como hacer ejercicio, comer menos grasas y carbohidratos y aumentar el consumo de frutas y verduras, eliminar hábitos de consumo de tabaco y alcohol y en general llevar una vida más sana.

En prevención secundaria, la persona presenta al menos alguna enfermedad y un alto riesgo de desarrollar rápidamente otras complicaciones. Por ello, “debemos prohibirles fumar, regular su presión arterial (hipertensión), sus niveles de glucosa, su perfil de lípidos, inhibir la producción de angiotensina, hormona que “tensa o endurece” las arterias, prescribir betabloqueadores, entre otras medidas, para llegar a las metas de control”.

Tratamientos  para prevención secundaria

Hay varias terapias que han sido probadas en la reducción de riesgo y mortalidad cardiovascular. La primera son los antiagregantes plaquetarios, como la Aspirina de baja dosis, que impide la formación de plaquetas, fundamentales para desarrollar un trombo y producir un infarto.

Luego tenemos las estatinas que interfieren con la producción de colesterol en el hígado, bajando los niveles del colesterol malo y subiendo los del colesterol bueno. Y finalmente los bloqueadores de angiotensina como el ramipril que retrasa 25% la aparición de diabetes, baja la presión arterial, mejora la función arterial y evita la formación de cicatrices en arterias, mejorando la función del corazón en pacientes en riesgo, afirmó el Doctor Alejandro Chávez.

Sin embargo, el problema es que a pesar de terapias eficaces, el problema actual es la falta de apego al tratamiento. Sabemos que “51% de quienes tiene una enfermedad coronaria no reciben ningún tratamiento, un 20% con enfermedades crónicas no lo inicia y 50% lo abandona a los seis meses; por otra parte, hemos visto que al mejorar la adherencia se puede prevenir la ocurrencia de eventos, fatales y no fatales”.

Para aumentar la adherencia al tratamiento en este tipo de pacientes hasta en 75% surgió la polipíldora, una innovación que contiene en una sola cápsula, tres ingredientes activos (Aspirina o ácido acetilsalicílico, simvastatina y ramipril) indicados para la prevención secundaria de accidentes cardiovasculares.

En cuanto al costo, esta innovadora combinación (Sincronium) en una sola cápsula, disminuye el gasto anual hasta en una tercera parte. Adicionalmente al ahorro en gasto de salud, lo más importante son los beneficios de un mayor apego y control de los factores de riesgo que inciden en la salud cardiovascular del paciente de la triada mortal que afecta a los mexicanos. La polipíldora es una estrategia de promoción de la salud pública cardiovascular en México que ayuda a combatir eficazmente las enfermedades del corazón, diabetes y enfermedades cerebrovasculares”, concluyó el Doctor Alejandro Chávez.