No quita el dedo del renglón y con el respaldo de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), el académico promotor de la Cuarta Transformación en Pachuca, se ha echado a cuestas la nada fácil tarea de organizar un viaje de la capital del estado a la Ciudad de México (CDMX), con el fin de entrevistarse con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para exponerle lo que a su juicio fue la cauda de irregularidades que se cometieron en distintos municipios durante el proceso para la renovación de los 84 ayuntamientos.

A través de sus redes sociales, ha convocado a quienes quieran acompañarlo en esta ventura política, para presentarse el miércoles 9 de diciembre a las 6 de la mañana en la explanada de la plaza Juárez, para salir a la CDMX y arribar al palacio nacional “en visita a nuestro presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, para exponer el fraude electoral en Hidalgo (elección de estado) del día 18 de octubre del presente año”.

Pide confirmar la asistencia de quienes deseen sumarse a esta acción, mañana sábado antes de las 18 horas con nombre y número telefónico para su respectivo lugar en el transporte.

Mediante su activismo post electoral, Pablo Vargas se asume como uno de los principales promotores de la Cuarta Transformación, la misma que pretendía implementar desde la Casa Rule, pero la fuerza de los votos se lo impidió, aunque el argumenta fraude a favor del candidato ganador del PRI, Sergio Baños Rubio.

En su tránsito rumbo a la alcaldía, Pablo Vargas ha dejado heridos y no ha hecho nada por restañar los daños. Primero, por decisión de la dirigencia nacional de Morena, se impuso como candidato a la alcaldía de Pachuca, aún cuando había otros personajes que las encuestas figuraban muy por encima del catedrático universitario, como Canek Vázquez, José Luis Lima y Navor Rojas.

En su campaña no quiso sumarlos al trabajo para asegurar el triunfo que muchos cantaron anticipadamente y se atuvo a lo que el consideraba una tendencia irreversible pues antes de comenzar la contienda, Morena se ubicaba 20 puntos por encima del PRI.

Apostaba a eso y a lo que sumaran los aliados de Morena en esta candidatura (PESH, PVEM y MC), con lo que, decía, estaba garantizado el triunfo. No hacía falta dinero para la campaña, sólo con la fuerza del convencimiento verbal y un reducido grupo de apoyo, se enfilaría a la Casa rule.

No fue así y ahora, además de reclamar que hubo frauda, ha encaminado sus pasos a una especia de movilización estatal, para promover la 4T y con eso sumar voluntades a su favor para empeños posteriores, no se sabe si buscará ser candidato a diputado local, federal o a qué le tira.

Por lo pronto, el miércoles probará si su fuerza moral es lo suficientemente amplia como para llevar un nutrido contingente a su visita al Palacio Nacional. Hay que recordar que el 18 de octubre logró la nada despreciable cifra de 32 mil votos, que podrían ser un capital suficiente para empresas posteriores, si lo sabe manejar, de lo contrario, se topará con la antipatía ciudadana y su pretensión de convertirse en émulo de AMLO, quedará en eso, mera pretensión.

Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.