Que los partidos opositores al Revolucionario Institucional (PRI), hagan de todo para descarrillar a sus candidatos a un cargo de elección popular, no es novedad, pero, que esa guerra provenga de las mismas filas del tricolor, eso sí que sorprende (no tanto), particularmente en la huasteca, donde pareciera que el objetivo es frenar el avance de la candidata a diputada federal Sayonara Vargas Rodríguez, quien enfrenta el golpeteo de fuera y de dentro de su partido.

Y en esa “guerra sucia” contra la candidata que por segunda ocasión busca convertirse en diputada federal, participa con mucho gusto el Partido Encuentro Social, que aprovecha la descomposición al interior del tricolor, para tratar de convertir a la huasteca en su nuevo bastión político.

Uno de sus ahora representantes, el candidato a diputado local, el ex alcalde de Atlapexco, Joel Nochebuena, que construyó su carrera política al amparo del PRI y de personajes de la región, hoy en espacios de preponderancia, se encarga de despotricar contra el PRI, su anterior partido, y los candidatos del mismo que buscan la diputación local y la federal.

Pero, las baterías parecen enfocarse en contra de Vargas Rodríguez, a quien pretenden descarrilar y aniquilar su carrera política, que más bien ha corrido por la administración pública y su último encargo fue el de secretaria de Educación Pública (SEP), en el gobierno de Omar Fayad Meneses, cargo que precisamente dejó para buscar en el 2018 ser diputada federal, sin éxito, a pesar de los 59 mil votos alcanzados entonces.

Hoy, parece que no necesita a personajes que la dañen como el subsecretario de Educación Media Superior, Juan Benito Rodríguez, a quien se le considera un excelente operador político, que ayuda cuando se lo indican y daña cuando se lo propone, como hizo con Sayonara Vargas.

No ahora, quizá sin ponerse de acuerdo, pero el PES y cuadros priistas de la región operan para bloquear la campaña de Vargas Rodríguez, quien no siquiera ha necesitado que Morena y sus aliados se lancen en su contra, sino que son los “pesistas” encabezados por Alejandro González Murillo y el alcalde de Huejutla, Daniel Andrade Zurutuza.

El primero, ha sido un próspero empresario de la construcción, sobrino del ex gobernador Jesús Murillo Karam y en su momento aliado político del hoy senador Miguel Angel Osorio Chong, que le permitió convertirse en diputado federal y cuasi dueño del PES a nivel nacional.

Luego fue cobijado por el Panal para ser candidato de la coalición que formó ese partido con el PVEM y PRI para el senado de la República en el 2018, escaño que no alcanzó. Luego despareció de la escena y ahora vuelve disfrazado de discapacitado para buscar ser candidato a diputado local del Partido Encuentro Solidario de Hidalgo.

El PES busca convertir a la huasteca en su bastión político y en esa labor es apoyado por cuadros priistas que, de paso, atacan a la candidata de la coalición “Va por México”, que forman PRI-PAN-PRD.

Falta un mes de campañas y veremos si Sayonara Vargas es capaz de superar estos obstáculos y logra lo que busca por segunda ocasión, y en ambas con fuego amigo en contra.

Las opiniones y conclusiones expresadas en el artículo son de exclusiva responsabilidad del autor y no necesariamente reflejan la posición de Quadratín.