OTROS DATOS

  • A quién meterá a la cárcel AMLO por el engaño malicioso al disfrazar el costo de cancelación del NAIM de Texcoco en 100 mil millones de pesos, van 332 mil millones, un 232% más.

La cancelación del Aeropuerto de Texcoco es el más grande fracaso de Alfonso Romo Garza, de igual forma, el aeropuerto Felipe Ángeles en Santa Lucía es la mayor frustración de Javier Jiménez Espriú.

Romo prometió una y otra vez a empresarios que no se cancelaría la obra, y una y otra vez fue desmentido por su jefe, hasta que asumió la realidad y entendió que nada tiene que hacer en este gobierno.

Ahora sabemos del engaño malicioso que a conciencia disfrazó el costo de la cancelación del NAIM de Texcoco en 100 mil millones de pesos, que hasta el momento aumentó a 332 mil millones, esto es, 232% más de lo estimado, como lo informó la Auditoría Superior de la Federación.

El Secretario de Comunicaciones y Transportes y el Jefe de la Oficina de Presidencia ya no están con Andrés Manuel López Obrador, renunciaron molestos y desilusionados, pero no se pueden decir engañados porque además jugaron un papel de complicidad sin importarles el boquete de 232 mil millones de pesos a las arcas públicas, un verdadero desfalco.

Los dos acompañaron al Presidente en la presentación del resultados de la consulta del aeropuerto el 28 de octubre del 2018 y ahora están fuera del gobierno de la Cuarta Transformación.

Espriú se fue en julio y Romo en diciembre del 2020, y ahora no tendrán que explicar la aberración al gastar esa cantidad estratosférica equivalente a 9 veces el gasto en la pandemia Covid19 (video https://youtu.be/yZWA2g0GnVo).

Esto no se dirime con un “usted perdone”, la ineptitud es una forma clara de corrupción, pero además la Secretaría de la Función Pública de Irma Eréndira Sandoval debe investigar posibles casos de cohecho en el sobrecosto y quién enriqueció a los contratistas beneficiados con esa ‘generosidad’.

Al menos las bancadas de oposición en el Congreso deberán exigir también a Santiago Nieto Castillo investigar el mal uso del Presupuesto de Egresos y pedirle al Auditor David Colmenares Páramo los detalles del hallazgo para fincar responsabilidades.

La semana pasada el primer aterrizaje en Santa Lucía se hizo en una de las usuales tormentas de polvo y exhibió una obra la ubicada, pinchurrienta y mal gusto.

Quien no entienda que los aeropuertos son la primera impresión de un país que quiere ser potencia en turismo, está perdido.

El daño que le están haciendo al país es terrible. En el caso del Aeropuerto de Texcoco es una cadena de negativos para México que difícilmente podremos calcular su alcance hasta no ver la puesta en marcha.

Lo más visible es la pérdida de confianza de los inversionistas, el estratosférico sobrecosto del que nos estamos enterando, la pérdida de tiempo en infraestructura vital para el crecimiento económico en todos sus rubros, la madeja de complicaciones con un sistema de tres aeropuertos lejanos en Santa Lucía y Toluca, y mucho más.

Aún cuando sea parte de la demagogia discursiva de López Obrador, hay que tomarle la palabra del “NO a la impunidad”, el sobrecosto de la cancelación del Aeropuerto de Texcoco es un daño que se debe reparar y castigar a los culpables.

No quiero traducir el “no somos iguales” con el “somos peores”, pero ahí está una evidencias más que confirma el último axioma, o ¿a quién va a meter a la cárcel López Obrador por este desfalco..?